sábado, 27 de octubre de 2012

EL UCASE MIGRATORIO DEL DICTADOR

EL UCASE MIGRATORIO DEL DICTADOR Por: Lcdo. Sergio Ramos El régimen de Cuba acaba de emitir un Decreto-Ley 302 modificando la Ley de Migración del país. La misma mantiene el carácter restrictivo al derecho humano de libertad de movimiento, las cuales vanamente justifica con un prólogo donde inculpa a terceros de las razones por las cuales los cubanos, a los largo de mas de medio siglo de dictadura, abandonan el país. Argumenta en dicho Prólogo que la salida de se debe al “bloqueo de los Estados Unidos”, a “la Ley de Ajuste Cubano” y “al robo de cerebros con objetivos políticos “entre otros. Como de costumbre la dictadura ‘ex profeso’ ignora las verdaderas razones del masivo y continuado éxodo de sus ciudadanos al exterior, no solo a los Estados Unidos, sino que los cubanos se han quedado o han escapado a cualquier lugar del planeta que les ofrezca la oportunidad alcanzar lo que la oligarquía gobernante le niega al pueblo. Y cuando esto sucede consistentemente en un país, es porque algo anda mal, muy mal, en ese lugar. La realidad es que la hostilidad proviene del régimen cubano contra el pueblo, y no de terceros países. Que los ciudadanos se van del país porque los oligarcas gobernantes les niegan el derecho a los ciudadanos de progresar y desarrollarse libremente y les obligan a trabajar por salarios de miseria. Son ellos y nadie más que ellos los únicos responsables de la falta de libertad y de futuro, porque han diseñado e impuesto un sistema para favorecer a los privilegiados del poder a expensa de la explotación de los obreros, campesinos, estudiantes, técnicos, científicos, artistas, atletas y profesionales cubanos. La enmienda Migratoria promulgada por Decreto es, además, discriminatoria al establecer ciertas categorías de ciudadanos que no pueden salir del país. El articulo 23 inciso (f) restringe la salida de Cuba por “Carecer de autorización establecida, en virtud de las normas dirigidas a preservar la fuerza de trabajo cualificada para el desarrollo económico, social y científico-técnico del país, así como para la seguridad y protección de la infamación oficial”. Estos quedan coartados de la libertad de locomoción al aprobarse simultáneamente el Decreto 306 en donde en el Articulo 1 establece las categorías de directivos superiores, graduados de educación superior (universidades), científicos, técnicos medios especializados que realizan actividades “vitales” y atletas de alto rendimiento, los cuales quedan restringidos de viajar, temporera o permanentemente al exterior”. Esta clasificación discriminatoria, contraviene el artículo 13 inciso 2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que establece que “Toda persona tiene el derecho a salir del país, incluso del propio, y a regresar a su país”. En otros países civilizados, se mantiene a los profesionales, a los científicos, artistas, a los técnicos cualificados y a los atletas de alto rendimiento con mejoras sustanciales de sus salarios y condiciones de trabajo, pero en Cuba el régimen los retiene por virtud del ucase dictatorial, atándolos a la miseria y la explotación del estado cubano. La medida resulta contrastante, cuando vemos países sub-desarrollados como por ejemplo la República Dominicana, donde sus ciudadanos entran y salen de su país, para visitarlo o para retornar a residir sin mas restricción que tener su pasaporte y un visado del país extranjero a donde se dirigen, en caso de salir del mismo. El discrimen también aplica a los que regresan temporera o definitivamente al país, pues a tenor con el articulo 24.1 inciso ( c ) resulta inadmisible “toda persona” que haya participado en “Organizar, estimular, realizar o participar en acciones hostiles contra los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado Cubano”. O sea, que los opositores al régimen, dentro y fuera de Cuba, quedan excluidos de poder ejercer el derecho a salir o retornar a su país, siendo esta, no solo otra violación al citado articulo 13 del la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, sino un medio de discrimen, persecución y represión contra todo aquel que activamente manifieste su oposición a la dictadura castrista. Es importante señalar que esa disposición es un mecanismo coercitivo contra la libertad de expresión y de acción política del ciudadano, pues constituye una chantajista amenaza de prohibición de entrada o salida contra el ciudadano que opta por hacer actos y expresiones publicas contra la dictadura. Si bien el Decreto Ley 302 elimina la llamada “Tarjeta Blanca” o permiso de salida, dicho permiso sigue existiendo a través de otros organismos del estado, ya que delega en los distintos ministros otorgar la llamada “liberación” para poder viajar al exterior, a tenor con los Artículos 3 y 4 del subsidiario Decreto 306 que, además, deja en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social la determinación de los cargos y puestos de trabajo sujetos a las restricciones máximas para viajar. Existe también una razón económica del régimen cubano para hacer ciertas disposiciones un poco más laxas. Se trata de la extensión de la autorización de estadía en Cuba de los visitantes hasta 90 días o 180 días (Articulo 48.1), según sea el caso y, por otro lado, la de permitir a los ciudadanos que salen del país por tiempo “indefinido” por un término de hasta 24 meses (Articulo 40). El propósito, en ambos casos, es buscar una manera de ingresar divisas a un país quebrado por el síndrome sistémico de la improductividad. Cónsono con esa intención económica, se abre también unas categorías de residentes en el país para aquellos que tienen inversiones inmobiliarias, (Residentes Inmobiliarios (Articulo 3 Inciso e )). Estas medidas no pueden ser consideradas como “aperturas” ni “liberaciones” del régimen, sino que constituyen modificaciones originadas en crisis económica que afecta el país, manteniendo el carácter opresivo del régimen castrista. Por cuanto seguirán ocurriendo las fugas de ciudadanos buscando la libertad y el progreso. Cuba no necesita de estos oprobiosos ucases propios del mayor despotismo zarista, sino un Estado de Derecho que respete los derechos humanos y las libertades ciudadanas fundamentales y les brinde bienestar y progreso. Cuba, no necesita de decretos que coarten la libertad de movimiento de sus ciudadanos, los cuales tienen el derecho de vivir donde les plazca y por cuanto les plazca sin pedirle permiso a nadie. Si Cuba quiere retener a los profesionales, a los técnicos, a los estudiantes universitarios, artistas, científicos y a los atletas, tiene que cambiar radicalmente su sistema, de un modelo que solo produce pobreza y opresión, por un modelo que produzca riqueza y libertad. Y para eso hace falta un radical cambio estructural, político, social y económico, que los perpetuados incumbentes del poder no están dispuestos a realizar.

sábado, 13 de octubre de 2012

LA MUTACION DEL ESTADO CUBANO

LA MUTACION DEL ESTADO CUBANO Por: Lcdo. Sergio Ramos La BBC destaca la reciente visita de una delegación vietnamita presidida por el vice primer ministro de Viet Nam Nguyen Xuan Phuc. La visita precede a otra que el dictador, General Raúl Castro hizo a ese país el pasado mes de Julio. Acontece en medio de una serie de medidas económicas adoptadas por el régimen cubano en los últimos años. Cuba aspira a mutar su sistema sin cambiar su cúpula en el poder como medio de sobrevivencia ante un mundo en recesión y dentro de una seria crisis económica nacional, resultante, mayormente, de su improductivo modelo incapaz de generar riqueza y desarrollo. Luego de cinco décadas, los gobernantes han tenido que reconocer que la economía estatizada y de dirección centralizada no funciona. Lo reconoce tras haber pasado más de veinte años de que los inventores y principales promotores del sistema, la URSS, tuvo que desecharlo por las mismas razones. Pero el camino que intenta recorrer el gobierno cubano, no es el del cambio profundo y amplio que requiere la nación para beneficio del pueblo, sino que han optado por uno que le garantiza a la anciana oligarquía gobernante su permanencia en el poder y así poderlo traspasar a sus privilegiados herederos privilegiados de la casta gobernante. China y Viet Nam, les ofrecen un ejemplo claro de esa mutación. Sobretodo este último, cuyo marco de control y restricciones es más severo que el del primero. Cuando analizamos los cambios ocurridos en esos dos países y lo comparamos con otro modelo social, político y económico de antaño podemos observar una significativa similitud ---honrando sus variantes --- con el fascismo. Comparemos el modelo implementado en esos dos países asiáticos con los de Italia y Alemania en la década del 30 y 40 del siglo pasado. En el fascismo, el gobierno lo controlan las elites, no el pueblo. Esa elite esta agrupada en un solo partido legalmente admitido, haciendo exclusión de toda otra agrupación política o corriente de pensamiento distinta o alternativa. El estado es superior y prevalece sobre el ciudadano. Esta forjado sobre la base de su autoridad absoluta sobre cada individuo, al cual se les demanda una férrea disciplina y obediencia jerárquica. “Nada por encima del estado, nada contra el estado” según decía Mussolini, mas tarde parafraseado por Fidel Castro. El estado esta dirigido por un líder supremo, alrededor del cual se centra un fuerte culto a su personalidad, que lo transforma en un semidiós omnisciente, omnipresente y omnipotente. Ese mismo endiosamiento esta presente en las figuras máximas de dichos países asiáticos. Las libertades y derechos civiles de los ciudadanos no son tales, sino son concesiones otorgadas a conveniencia del estado, en tanto y en cuanto no les perjudique. El militarismo es esencial, pues la concepción de lucha contra los inferiores estados y sistemas políticos se demanda como demostración de superioridad. Esto va atado al expansionismo de su modelo e ideología por cualquier medio, en aras del agrandamiento del estado. Del mismo modo que lo es para infundir el terror y miedo entre los habitantes del país y servir de fuerza represiva interna. La política económica esta basada en la autarquía e industrialismo, en el marco de un proteccionismo, donde la economía esta subordinada a los intereses políticos del estado. Funciona sobre una política intervensionista que tiende a ayudar al gran capital, e incluso lo crea directamente, favoreciendo a la clase dirigente, creando carteles oligopolicos. Las corporaciones de empresarios, profesionales y obreros están para servir al estado. Los sindicatos obreros están al servicio y bajo el control del estado como instrumento de control de la clase trabajadora. Los derechos laborales fundamentales están conculcados. El modelo económico del fascismo tiene mucha similitud con las políticas económicas de las llamadas Nuevas Políticas Económicas adoptada en la URSS por Vladimir I. Lenin durante la década del veinte para paliar la crisis económica tras las Primera Guerra Mundial. Y es esa tangencia de los extremos totalitarios, lo que hace factible la mutación del modelo centralizado marxista-leninista al estado corporativo del fascismo. Con la característica de que en este modelo neo-fascista, el estado mutante desarrolla un malabarismo dialéctico para mantener la retórica marxista. Algo nada difícil, pues en el totalitarismo, el control de los medios de comunicación masiva es absoluto y la libertad de expresión e información es nula. Tanto Viet Nam como China están controlados por una elite política afiliada a un solo partido admitido, quienes rigen por largas décadas a ambos países. La oposición, individual u organizada es duramente reprimida, quedando ausente los derechos humanos. Sus ciudadanos solos tienen aquellos derechos que le convenga otorgarle esos estados como cuestión de conveniencia. Nada esta por encima del estado al cual todos le están subordinados bajo un puño férreo. El hombre es para el estado, no el estado para el hombre. En ambos países hay una figura central que rige el estado, al cual sus ciudadanos están obligados a rendirle pleitesía, en un culto a su persona santificado por le poder absoluto. Los dos países cuentan con un presupuesto y aparato militar desproporcionado, y un organismo represivo implacable. En el caso particular de China, ha mostrado sus pretensiones imperiales incipientes, que recientemente se manifiestan en el diferendo con Japón por las Islas Senkaku (Diaoyu para los chinos) y su terquedad de no conceder la independencia al Tibet. Este expansionismo imperial chino irá en incremento en la medida que adquiera mayor poder político y económico, pudiendo llegar al retar a los Estados Unidos durante la segunda mitad de este Siglo. La economía de ambos países asiáticos privilegia a dos tipos de personas: El inversionista extranjero y a la clase gobernante, convirtiéndose estos últimos en los nuevos ricos; pero en ambos casos, sus economías están para servir al interés del estado, que aspira a la mayor autarquía e industrialización posible. Los derechos laborales en China y Viet Nam son nulos. El obrero trabaja según convenga a los intereses estatales, por el salario y las condiciones laborales que le convenga al régimen. En ambos casos, los sindicatos son controlados por el estado y sirven de poleas de transmisión de las políticas de sus respectivos gobiernos. Para los fines de las oligarquías gobernantes, tanto en el caso de Viet Nam como el de China, ha resultado beneficioso, pues les ha garantizado la perpetuidad en el poder y el enriquecimiento, mientras que para sus respectivos pueblos, el estado de conculcación de sus derechos humanos y la esclavitud, prevalecen, con la variación de alguna mejora económica en algunos sectores limitados de la población. Esa mutación del comunismo al fascismo es la que aspira lograr la actual oligarquía del poder en Cuba, con la esperanza de que en algún momento los Estados Unidos cambie su política hacia Cuba y le abra el acceso a sus mercados e inversionistas. En su tránsito de la economía centralizada al estado corporativo, el gobierno cubano esta dando sus primeros pasos con el asesoramiento vietnamita. De ahí que haya permitido el cuentapropismo, la cesión de tierras estatales en usufructo a los campesinos, la creación del mercado inmobiliario, la concesión de préstamos bancarios a los ciudadanos, entre otras. Habrá de verse hasta donde la cúpula gobernante es capaz de adoptar las medidas económicas profundas que requiere esa transformación, pues están concientes de que los cubanos son cultural e idiosincrásicamente muy distintos a los chinos y los vietnamitas, y que un aumento de la riqueza en sectores significativos del pueblo, conlleva un incremento de poder para los ciudadanos. Pero también saben que están obligados al cambio, de lo contrario, la crisis económica los llevaría a un insalvable abismo. Se trata entonces de una mutación que solo le conviene a la casta gobernante, pero que en nada beneficia al pueblo cubano, pues lo mantendría en el actual régimen de opresión, explotación y falta de derechos humanos. Lo que realmente conviene al pueblo cubano es un cambio total y de raíz, de todas sus estructuras políticas, económicas y sociales en el marco del respeto a los derechos humanos, la democracia pluralista y la libertad empresarial y de mercado, sin descuidar el bienestar y progreso de cada uno de los ciudadanos, bajo un estado reducido, diseñado para servir al pueblo, y no para servirse de este.

sábado, 29 de septiembre de 2012

EL PARLAMENTO FICTICIO

EL PARLAMENTO FICTICIO Por: Lcdo. Sergio Ramos Cuando se habla de parlamento, pensamos en el organismo legislativo de un país, usualmente compuesto por personas electas por la población votante, y los cuales en mayor o menor grado contienen un ingrediente de heterogeneidad resultante de la participación de las diversas corrientes ideas políticas y sociales que pugnan en unas elecciones por alcanzar escaños en dicho foro legislativo. Dentro de su funcionamiento se produce el debate como fundamental y usual proceder del foro parlamentario, como consecuencia de la participación de las líneas de pensamiento político encontradas, dando como resultado natural y frecuente la votación dividida sobre los proyectos de ley presentados ante el foro, siendo vencedor el voto mayoritario entre los parlamentarios, que surge como producto del consenso, o por las coaliciones de distintos partidos tras un propósito común o por razón de la victoria por quines tienen la mayoría parlamentaria. El debate y el intercambio libre de ideas está siempre presente en la política y la sociedad cuando se trata de países democráticos en donde se respeta y se garantiza la libertad de expresión de cada ciudadano. Incluso, existen países que otorga variados grados de inmunidad a los parlamentarios para garantizar la libertad de su función legislativa. Sin libertad de expresión todo parlamento pierde su sentido y razón de ser. En muchas ocasiones, los proyectos de ley, abierta y libremente debatidos, resultan con enmiendas que las hacen diferir de sus textos iniciales al convertirse en leyes por el voto de los políticamente heterogéneos legisladores. La sociedad, siempre es heterogénea, y queda así representada en mayor o menor grado cuando se trata de una sociedad democrática. Sin la diversidad representativa del espectro social y político del país, se anula la representatividad que le otorga la legitimidad de la voluntad del pueblo y la participación ciudadana en la elaboración de las leyes. Pero desgraciadamente, las asambleas legislativas han sido usadas por los dictadores en distintos países, bajo diferentes sistemas y épocas para proyectar una imagen engañosa de democracia, legitimidad y separación de poderes. Cuba no es la excepción. El próximo 21 de octubre tendrá lugar las “elecciones” en Cuba para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Una simple mirada a los componentes de dicho parlamento nos demuestra que todos provienen de una “elección” sin alternativas electivas, pues los candidatos son seleccionados entre personas afines a la línea de pensamiento político que respalda el oficialismo. Esto hace que dicha legislatura no sea en nada representativa del espectro social y político del pueblo cubano. La falta de representatividad de la legislatura cubana produce una falta de legitimidad por carecer de ciudadanos opuestos al gobierno. Otras de las características del funcionamiento cotidiano del alegado cuerpo legislativo de Cuba, es que , consistentemente, casi todas las decisiones se toman por unanimidad. No hay discrepancias, no hay debates de posiciones encontradas, no hay disidencia de las mayorías. Lo cual revela que la función de dicha Asamblea Nacional del Poder Popular no es mas que crear un paripé para proyectarle a los incautos la falsa imagen de que en Cuba existe una “legislatura”. La otra característica del susodicho parlamento cubano es que sesiona dos veces al año por unas escasas semanas que en suma apenas llega a un mes. Es imposible que en un mes se discutan, enmienden y aprueben un sinnúmero de leyes en un país de once millones de habitantes. Esto deja de manifiesto el propósito de simulacro que tiene, mas enmarcado en la parodia teatral que el verdadero procedimiento parlamentario. Por lo que podemos señalar que no existe una verdadera legislatura en Cuba, sino un seudo parlamento. Una de las funciones de cualquier parlamento es fiscalizar la obra del ejecutivo. Sin embargo, la libertad del acción de los diputados cubanos esta limitada a los lineamientos y políticas del ejecutivo y, además, por la coacción generalizada impuesta a todos ciudadanos por el Estado, a pesar de que el Artículo 83 de la Constitución cubana garantiza que los diputados no sean sometidos a procesos penales sin autorización de ese foro. Esta falta de libertad de acción quedó recientemente evidenciada cuando la Delegada por las Tunas Sirley Avila León, expresó públicamente sus críticas al gobierno relacionada con el cierre de una escuela en la localidad de Limones de esa provincia y otras sobre la situación de maltrato gubernamental a los campesinos del área. La legisladora ha sido víctima de represiones, cesuras y hasta amenazas. Esto prueba la coacción a que están sometidos los diputados, a quienes se les coarta el derecho a fiscalizar y actuar a favor de sus representados, derrotando el propósito legislativo, pues convierte a los 600 diputados en un rebaño de corderos. La separación de poderes es cuestionable. No existe una legislatura autónoma como poder independiente del ejecutivo y el judicial. Sobretodo del ejecutivo. De acuerdo al Artículo 89 de la impuesta constitución vigente : “El Consejo de Estado es el órgano de la Asamblea Nacional del Poder Popular que la representa entre uno y otro período de sesiones, ejecuta los acuerdos de ésta y cumple las demás funciones que la Constitución le atribuye. Tiene carácter colegiado y, a los fines nacionales e internacionales, ostenta la suprema representación del Estado cubano.” O sea, la máxima función ejecutiva. Por cuanto dicho parlamento es un apéndice del Consejo de Estado y por ende, del dictador de turno que lo preside. Hablar entonces de la existencia de un Parlamento o Legislatura en Cuba es como si habláramos de las fantasías de Alicia en el País de las Maravillas, ya que las elecciones para delegados a la Asamblea Nacional del Poder Nacional resulta un ejercicio en futilidad, pues el organismo no es mas que una artimaña a los fines de crear una ficción parlamentaria y si por casualidad, algún legislador se sale valientemente de las amarras impuestas para defender los derechos de los ciudadanos, honramos su excepción.

domingo, 26 de agosto de 2012

LAS DOS VARAS DE MEDIR DE UNA MISMA JUSTICIA

LAS DOS VARAS DE MEDIR DE UNA MISMA JUSTICIA Los casos Ángel Carromero vs. Tte. Coronel Filiberto Hernández Ruiz Por Lcdo. Sergio Ramos En breve el gobierno cubano empezará el juicio contra el ciudadano español Ángel Carromero acusado por la muerte de los opositores Oswaldo Paya Sardiñas y Harold Cepero ocurrida en un accidente automovilístico en Bayamo, Cuba el pasado 22 de Julio. Se le acusa de homicidio y se le pide la pena de 7 años de cárcel. La mínima que establece para ese delito el artículo 261 del Código Penal de Cuba. Las causas del accidente no están claras. La viuda e hija de Paya insisten en que la versión del gobierno no se ajusta a la verdad y que hubo mano criminal, ya que ellos fueron premeditadamente impactados por un vehiculo de los organismos policiales de Cuba que los estaba siguiendo, y en consecuencia, exigen una investigación imparcial por organismos internacionales a lo que el régimen de La Habana se niega. Un reclamo que ha sido secundado por organizaciones de derechos humanos en diversas partes del mundo. Carromero, quien es dirigente de las juventudes del Partido Popular español, junto al ciudadano sueco Jens Aron Modig acompañaban a Paya y a Cepero con el propósito de apoyar la oposición pacífica cubana. Tanto Carromero como Modig fueron sometidos a intensos interrogatorios por parte de las autoridades policíacas cubanas. A Modig lo liberaron y salió del país bajo un código de mordaza, aparentemente voluntaria, para no perjudicar a su compañero de viaje; pero a Carromero, quien conducía el auto, se le dejo detenido en Cuba sujeto a una serie de interrogatorios por parte de la policía cubana, en un país donde las garantías procesales y el respeto a los derechos humanos de los detenidos son altamente cuestionables. El propósito de tales interrogatorios muchas veces no están orientados tanto en la búsqueda de la verdad, como en forzar al detenido a firmar una declaración que exprese lo que los agentes policiacos quieren que diga, y no la realidad de los hechos. Para ello, es frecuente el uso de presiones indebidas, como el chantaje, las torturas sicológicas y hasta las físicas. Estos métodos han sido evidenciados como procedimiento rutinario por innumerables testimonios de expresos en cárceles cubanas ante organismos internacionales de derechos humanos. En el caso Carromero, el gobierno cubano tiene un interés en cuanto a su política exterior. Se trata de las relaciones entre España y Cuba ante el escenario de un partido de derecha gobernando en la Moncloa. De ese modo Carromero se convierte además en una carta de negociación para el gobierno cubano. A este respecto ya hay conversaciones entre ambas cancillerías. Al ser sometido al procedimiento judicial, Carromero se topa con un sistema jurídico que no garantiza la pureza de los procedimientos y donde las garantías de los acusados son mínimas. Es un sistema judicial donde no existe la separación de poderes y esta sujeto a los dictámenes del ejecutivo. Es común que antes que empiece el juicio, la sentencia esta pre-fijada desde el ejecutivo, sobre todo en casos que revisten, como este, el interés político del régimen. Las defensas no suelen ser independientes del Estado, puesto que los bufetes colectivos lo componen letrados empleados del estado bajo el Ministerio de Justicia, el mismo bajo el cual están los fiscales a cargo del proceso acusatorio. El conflicto de intereses es obvio. La garantía de transparencia e imparcialidad en el juicio es cuestionable. La sentencia será la que entienda el Consejo de Estado que es la mas conveniente para sus fines políticos. Llama la atención en corto tiempo que el gobierno cubano ha tomado entre el hecho y el juicio (menos de dos meses) cuando en Cuba hay crímenes que nunca se juzgan. El teniente coronel del MININT Filiberto Hernández Ruiz es uno de esos casos. Entre el 3 de diciembre de 2009 al 23 de febrero de 2010 fue jefe de la prisión de Kilo 8 en la provincia de Camaguey, Cuba. Para aquel entonces se encontraba en huelga de hambre el preso de conciencia Orlando Zapata Tamayo. Un joven albañil opositor al régimen dictatorial de Cuba. Por órdenes expresas del coronel Ruiz se le privó de lo único que ingería: El agua. Así estuvo por 18 días hasta que su gravedad lo llevó finalmente a la muerte el 23 de febrero de 2010. A pesar de las innumerables denuncias por parte de la oposición y de organismos internacionales de derechos humanos reclamando justicia ante este vil asesinato de un opositor pacifico, el régimen cubano ha hecho caso omiso, y ocultó los hechos e ignoró el deber del estado de hacer justicia. El teniente coronel sigue campeando por sus respeto, y la justicia burlada, en lo que a las claras es un asesinato tipificado en el articulo 263 del Código Penal de Cuba con los agravantes de haberse perpetrado en una persona incapaz de defenderse ( Inciso c) , que aumentó el sufrimiento de la víctima ( Inciso ch), obrada con premeditación ( Inciso d) , facilitando el hecho y ocultarlo ( Inciso f) y obrar con sadismo y brutal perversidad ( Inciso g). El crimen sigue sin castigo, y la victima sin justicia. Y Orlando Zapata no es el único caso, se nos pierde en el infinito la lista. (Remolcador 13 de Marzo, José Wilfredo Soto, Pedro Luís Boitel, Wilman Villar…..) La diferencia es que en el primero es un extranjero que apoya la lucha por los derechos humanos del pueblo cubano, en el segundo es el alto oficial penitenciario del régimen que defiende a muerte y causando muerte, el sistema dictatorial cubano. Son dos varas distintas con lo que la mal llamada “justicia” cubana, mide a los responsables de crimines, donde en el fondo solo impera sobre la ley, el capricho; sobre la justicia, el interés; sobre la imparcialidad, la afiliación política. Por eso, ante esta falta de garantías procesales, de irrespetuosidad para la vida y de desprecio a los derechos humanos que tiene el régimen dictatorial cubano, no dudamos que en el caso Carromero esta muy latente el elemento de ocultación de verdades, por medio de la fabricación de pruebas conducentes a la inculpación de un inocente, cuyo único “delito” fue apoyar el reclamo de libertad de un pueblo oprimido.

ESQUEMA INSTITUCIONAL DE UNA FARSA ELECTORAL

ESQUEMA INSTITUCIONAL DE LA FARSA ELECTORAL Por: Lcdo. Sergio Ramos Nuevamente el Consejo de Estado ha convocado a “elecciones” en Cuba para las Asambleas Municipales y Provinciales para el próximo mes de octubre. Coincide con un año en el cual muchos países han tenido o tendrán elecciones, por lo que es de interés de la dictadura darle bombos y platillos a su simulacro electoral. Es régimen cubano monta este espectáculo propagandístico cada cinco años para proyectar ante el mundo la imagen falsa de que exista una “democracia distinta” en el país y que su gobierno es el producto de la “voluntad del pueblo”. Sin embargo, un análisis al sistema electoral de Cuba nos descubre el montaje de la farsa y que dicho proceso no cumple con los requisitos más elementales de una elección real, imparcial, transparente, y representativa de la voluntad de un pueblo. La Ley Electoral tiene defectos que descalifican desde sus cimientos a dicho proceso electoral. Cualquier elección, para que sea válida, debe cumplir con una serie de requisitos indispensables para que su producto, el resultado electoral, sea la expresión verdadera de la voluntad del pueblo. Lamentablemente, la Ley Electoral de Cuba no cumple con los requisitos establecidos en la Declaración sobre los Criterios para Elecciones Libres y Justas, adoptada por unanimidad por el Consejo Interparlamentario en su 154ª reunión (París, 26 de marzo de 1994) Falta de un ambiente electoral adecuado: De acuerdo a dicha declaración, una elección tiene que realizarse en un marco de garantías fundamentales a ciertos derechos humanos básicos: “■ Expresar las opiniones políticas sin interferencia; ■ Buscar, recibir e impartir información y efectuar una elección informada; ■ Desplazarse con libertad dentro del país para realizar una campaña electoral; ■ Realizar una campaña electoral en las mismas condiciones que los demás partidos políticos, incluido el partido que forma el gobierno existente.” La realidad cubana en materia de Derechos Humanos no propicia cumplir con tales requisitos. Primero por la ausencia de libertad de expresión. Recientemente a un grupo de opositores los encarcelaron por repartir un panfleto reclamando cambios en Cuba. Ese acto priva al elector de recibir información para realizas una elección informada. Segundo, la libertad de movimiento es muy cuestionada, pues en múltiples actos de la oposición la policía y los agentes de la Seguridad del Estado han impedido los desplazamientos estos. Tercero: La falta de medios de comunicación alternativos a los del gobierno impide la posibilidad de la difusión de la informaron contraria a la del régimen. Tampoco los medios de comunicación de la dictadura dan acceso a personas que difieran de las líneas de opinión oficialistas. La Internet esta limitada y bloqueada por la dictadura para el ciudadano común. En otras, palabras, el ambiente de represión, violenta e invalida cualquier elección en Cuba por falta de un clima electoral adecuado. Exclusión y Ausencia de Pluralismo: Las sociedades no son homogéneas, se componen de un amplio espectro de opiniones, posiciones políticas, condiciones sociales e intereses diversos. Y todos los nacionales son parte de la misma nación y han de tener iguales derechos ante la ley, y por cuanto, deben tener igual derecho a participar electoralmente y contar con representación proporcional ante los distintos organismos del estado. Sin embardo, no sucede así en Cuba, porque por disposición constitucional (Art. 5), solo hay un partido legalmente permitido: El Partido Comunista de Cuba. Todos los demás partidos o asociaciones políticas ajenas a ese partido están excluidos. Existe un mono-partidismo que excluye a todo aquel partido o movimiento independiente y contrario al gobierno. De hecho, la Ley Electoral de Cuba (Ley Numero 72 de 29 de octubre de 1992) impide la nominación independiente de candidatos por organizaciones, movimientos o partidos independientes y no vinculados con el gobierno. La Comisión Electoral, en cada nivel pertinente, nombra las Comisiones de Candidatos (Art. 67), y estas son las encargadas de las nominaciones de los candidatos. (Art. 68). Estas Comisiones de Candidatos las integran los representantes de las organizaciones de masa contempladas en el articulo 7 de la Constitución: O sea la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC), el Comité de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FME), la federación de Estudiantes Universitario (FEU), y otras organizaciones del Estado y controladas por el Estado y el Partido Comunista. Como puede verse, en realidad es el Estado y no el pueblo o los partidos políticos independientes, quien nomina a los candidatos a Delegados a las Asambleas Municipales, a las Provinciales y a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Seudo –parlamento cubano). Son los gobernantes que controlan el Estado los nominadores reales de los candidatos a puesto electivos. A estos, en esta primera etapa, se les llama “precandidatos”. Estas designaciones de pre-candidaturas llegan al extremo de proponer los candidatos para presidir las Asambleas en los distintos niveles. (Art. 73, 75, y 77) No existe la autonomía, ni independencia, ni la separación de poder en materia nominativa. A pesar que en la Ley se contemplan las reuniones de ciudadanos de la circunscripción para presentar candidatos (Art. 80 y siguientes), estas reuniones de base popular adolecen de un clima de libertades y garantía a los derechos humanos, tan imprescindible para la pureza de los procesos eleccionarios democráticos. El ambiente de coacción y miedo generalizado conspira contra la posibilidad de que el ciudadano común pueda presentar candidatos anti-oficialistas o de oposición, derrotándose así, la libre elección nominativa. Una vez seleccionados estos candidatos, pasan a un filtro político del estado, toda vez que la Ley dispone que las Comisiones de Candidaturas remitirán a los candidatos propuestos para” análisis y trámites de las proposiciones de precandidatos a Delegados (Art. 91) y es “facultad de la Asamblea Municipal del Poder Popular aceptar o rechazar a uno o a todos los precandidatos” (Art. 92). O sea, tienen la última palabra nominativa la tienen los mismos que están en la incumbencia de los escaños en las Asambleas Municipales. Poseen un poder de veto, censurante y excluyente, sobre la decisión adoptada por la población electoral. Esta institucionalización de la exclusión de cualquier partido, movimiento o ciudadano opositor, produce la concurrencia de un solo partido, el gubernamental, a las urnas, dejando al pueblo sin posibilidad de elegir entre otras alternativas, con lo cual queda abolido ‘ab initio’ el concepto ‘elección’ Falta de Imparcialidad y Transparencia: La indicada Ley Electoral de Cuba establece mecanismos de control e influencia directa del Ejecutivo gobernante sobre los procesos electorales. (Art. 21) Es el Consejo de Estado , quien designa la Comisión Electoral Nacional. Organismo a cargo de dirigir el proceso electoral y quien nombra a los miembros de las Comisiones Electorales Provinciales, las Municipales y las de Distrito, así como también, a las barrios o las circunscripciones. Estas comisiones, cada una en su nivel, “controlan y supervisan” la organización y los procesos de nominación de candidatos a Delegados a las Asambleas Municipales (Art. 26 inciso g).Y también, las de Comisiones de Circunscripción hacen lo mismo y además, elaboran las listas de candidatos (Art. 30). Este férreo control estatal sobre el proceso electoral, que emana directamente de la fuente del poder absoluto, derrota toda imparcialidad y transparencia en el proceso de conteo de votos y escrutinio, ya que se carece de una Junta Electoral autónoma e imparcial, compuesta por representantes de todos los partidos y asociaciones políticas para fiscalizar los procesos. Un caso clásico es que tradicionalmente en los municipios por donde se postulaba el dictador Fidel Castro siempre votaba el 99% de los electores y él ganaba por el 98 % o el 99% de los votos en todas las ocasiones, algo matemáticamente imposible. El proceso de votación en los Colegios Electorales carece de una supervisión independiente y autónoma del Estado. Al momento de la “elección”, las mesas de votación carecen de representación de agentes independientes al gobierno. La Comisión Electoral Municipal (Nombrada por el Consejo de Estado) es quien designa a los miembros de las Comisiones Electorales de Circunscripción (Art. 29). Estas tienen como función “Organizar, dirigir y presidir las Asambleas de Nominación de candidatos a delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular” (Art. 30 inciso b). Elaboran las listas de candidatos (Art. 30 (c)). Circulan y exponen en murales en lugares públicos, las fotografías y datos biográficos de los candidatos (Art. 30 (d)). Hacen las listas de electores (Art. 30 (e)). Designan los miembros de las Mesas Electorales de cada Colegio Electoral de Circunscripción (Art. 30 (j)) y realizan el cómputo de las votaciones (Art. 30 (m)). En resumen, lo controlan todo. No hay campañas electorales independientes, ni fiscalización independiente. Obsérvese que en el sistema electoral cubano, la voluntad nominadora y reguladora no emana de la base hacia arriba, sino, por el contrario, surge de la cúpula del poder hacia abajo en forma de dictamen impositivo. Este método vicia y obstruye completamente el poder electivo que siempre debe estar en la base popular. Además, La Comisión Electoral de cada nivel pertinente nombra las Comisiones de Candidatos (Art. 67), y son encargadas de las nominaciones de los candidatos. La ley no contempla la nominación para puestos electivos por instituciones o partidos independientes y no vinculados al Estado. Las Comisiones de Candidatos son las que designan las personas a ser escogidas. (Art. 68) Estas Comisiones de Candidatos las integran los representantes de las organizaciones de masa contempladas en el articulo 7 de la Constitución: O sea la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC), el Comité de Defensa de la Revolución (CDR), la Federación de Mujeres Cubanas (FME), la federación de Estudiantes Universitario (FEU), y otros organizaciones controladas por el Estado y que son parte del Estado por virtud constitucional. Voto indirecto controlado: Solo los candidatos a Asambleas Municipales son electos por voto directo del pueblo. Los niveles mas altos son de elección indirecta. Es de la Asamblea Municipal de donde salen los candidatos a las Asambleas Provinciales y de estos, a su vez, de donde emanan a los aspirantes a la Asamblea Nacional del Poder Popular (El mas alto organismo seudo legislativo de Cuba). Los candidatos a un nivel de Asamblea, tienen como requisito haber sido nombrados delegados en el nivel inferior (Art. 10). Esto excluye que personas ajenas a las Asambleas se inserten como delegados. Con este diseño legislativo, se asegura el control monopólico del Partido Comunista sobre los que compondrán cada Asamblea. El resultado es la homogeneidad política, la cual es la principal característica de estas Asambleas que dicen representar al pueblo, que su propia naturaleza, es políticamente heterogéneo. Resumen: Toda elección en Cuba es una gran farsa institucional. Bajo el actual ordenamiento jurídico del país, donde la exclusión, el férreo control estatal y la represión son materias institucionalizadas por el Estado, es imposible tener unas elecciones verdaderamente libres y representativas de de voluntad del pueblo. Se requiere como cuestión ‘sine qua non’ derogar plenamente la actual constitución, para ser sustituida por una que emane de la voluntad de los ciudadanos y que contenga garantías a los derechos humanos y a las libertades y derechos ciudadanos de modo incluyente para todos los nacionales cubanos. Por tanto, además de la nueva constitución de corte democrático, habría que crear una nueva Ley Electoral que ciertamente garanticen que las elecciones cuenten con la transparencia, imparcialidad y participación de todas las vertientes del pensamiento político y social del país. Para lograr esto, hay que cambiar de raíz el sistema político, social y económico del país.

DEL ERROR ?

“¿Del error? Pues del error Di el antro, di las veredas Oscuras: di todo cuanto puedas Del tirano y del error” José Martí CONSIDERACIONES EN TORNO A UN DOCUMENTO Por : Lcdo. Sergio Ramos Un documento promoviendo un dialogo nacional acaba de ser divulgado por distintas personalidades del exilio cubano. El mismo contiene unos planteamientos sobre respeto a las libertades fundamentales y derechos humanos al que todos los cubanos aspiran. Sin embargo, también adolece de imprecisiones y planteamientos que podrían ser contraproducentes por conducir a serios errores políticos. No vamos a dudar de la buena fe de los que lo promueven, pero sin descartar la posibilidad de la existencia de no tan buena en algunos sus promotores. Analicemos los ángulos preocupantes del “Llamamiento Urgente por una Cuba Mejor y Posible”. Condicionamiento al Pacifismo: El pacifismo es un método de lucha, y no puede adoptarse como un planteamiento ideológico, so pena de perder la flexibilidad que las luchas por la libertad de los pueblos requieren. En Túnez se derrocó la dictadura de modo pacifico, tal como todos desearíamos que se resuelva en Cuba; pero en Libia, la despiadada violencia del régimen obligó a los luchadores pacíficos a tomar las armas para derrocar al sanguinario Khadafi. Pacifismo o belicismo son métodos de lucha, no posturas ideológicas, y se usan según las circunstancias imperantes de cada caso. El belicismo, cuando es en procuración de los derechos humanos y las libertades de un pueblo es legítimo y constituye parte del ‘ius resistendi’ que proclamaba Santo Tomas de Aquino. Es un error atar a priori el pacifismo como método, antes de haberse sentado a la mesa de negociaciones, pues eso equivale a entregar las armas antes de firmar la paz. Entrega unilateral de la Base de Guantánamo: No hay duda que la Base de Guantánamo en poder de los Estados Unidos es una violación del territorio soberano de Cuba. Pero resulta, que en las presentes condiciones políticas del país, adjudicar su entrega a priori sin nada a cambio, representa perder una importante cabeza de playa de la democracia en suelo cubano, que ha servido todos estos años de dictadura totalitaria de refugio para los que escapan de la tiranía buscando la libertad. Y todavía se hace mas riesgoso aun cuando recientemente el dictador sustituto Raúl Castro firmó un tratado con Rusia para la reapertura de las bases militares y de espionaje rusas en Cienfuegos y en Lourdes, respectivamente. Bajo las actuales condiciones la falta de la base de Guantánamo, le daría una superioridad a las pretensiones neo-expansionistas Rusas y un mayor interés para ejercer su veto ante la ONU en las cuestiones que afectaran la tiranía castrista. La Base de Guantánamo debe ser un asunto solamente negociable con los Estados Unidos una vez la dictadura cubana haya sido derrocada –por el medio que sea – y se haya instaurado definitivamente un gobierno democrático y libre en Cuba. Desconsideración al poder de negociación: Para negociar con éxito hay que tener, entre otras cosas, elementos de poder que otorguen la capacidad para hacer ceder a la otra parte en sus posiciones y llegar a los objetivos básicos deseados. Si se carece de este poder de negociación (Bargenning Power), entonces el contrario impondrá sus condiciones, convirtiendo la misma en una rendición. El exilio y la oposición carecen en este momento de esa capacidad dada la desunión y la falta de capacidad de poner en peligro inminente la existencia del régimen. El jugador castrista tiene todas las cartas, mientras nosotros no tendríamos ninguna. ¿Quien negocia? (Legitimidad y representatividad): La ausencia de representatividad legítima del exilio y de la oposición interna plantean un problema de legitimidad de la representación. Hasta ahora los diálogos que se han producido en Cuba se han transformado en monólogos del régimen y donde este último ha impuesto sus dictámenes. Más bien han sido unos mal montados simulacros de negociación. La falta de representatividad de la base popular cubana implica que los “acuerdos” que se tomen carecerán de legitimidad y por ende de valides ante el pueblo. El descontento en quienes no se sintieron representados hará que las desavenencias y las luchas continúen, a menos que se logre el fantasioso deseo de que el tirano entregue por nuestra linda cara las riendas del poder político del país. El exilio y la oposición no tienen base organizativa para negociar con la dictadura de los hermanos Castro que lo hacen desde el poder absoluto con una maquinaria y control total de las condiciones. Dejar la negociación en manos de terceros foráneos o de nacionales comprometidos con otros intereses distintos al fin libertario, seria desastrosa y facilitaría que una vez más seamos traicionados. Usar de interlocutores como la actual jerarquía de Iglesia Católica, cuyos intereses no responden a los del pueblo cubano, como quedó demostrado tras el viaje papal a Cuba, sería caer en las manos de los traidores y de los opresores. Solo los surgidos del pueblo que respondan al interés del pueblo, pueden servir de negociadores. Pero de nuevo, se requiere de la inexistente legítima representatividad y de los ausentes elementos de fuerza que den poder de negociación a nuestra parte. ¿Con quien negociar?: Tampoco habla el documento con quien se negociaría. Se asume que es con la actual nomenclatura que ostenta el poder. El problema que se presenta es que bajo las condiciones de un estado totalitario, se presta a que el régimen, cuyo historial de violar acuerdos y negociar de mala fe, es impresionante, no cumpla con lo acordado en lo que a la oposición le es beneficioso. Lo ideal seria que se pudiera negociar con una Junta de Gobierno Transitoria, donde el país este en manos de un gobierno provisional con voluntad de cambio. Pero lamentablemente, sabemos que con el profundo aferramiento de la alta cúpula gobernante en Cuba al poder, por lo que este escenario es, bajo las actuales condiciones, muy improbable. La estratagema del régimen: Es muy interesante el articulo “ La Nueva Gran Estafa” del politólogo cubano Néstor Carbonell Cortina, al plantear que las actuales movidas del régimen están orientadas a su supervivencia, pues pretenden proyectar un cambio de actitud simulado, tal como lo hizo Lenin en los comienzos del régimen soviético en la década del veinte. A la dictadura le convendría tener un foro controlado donde por virtud de supuestos acuerdos y concesiones, se neutralicen la capacidad y la voluntad de resistencia de la oposición y el exilio, para así garantizarse una estabilidad que les permita recuperarse de la crisis actual y para luego de logrado el afianzamiento, echar por la borda todo lo pactado y seguir en el poder. ¿Documento o carnada?: El documento de marras tiene un titulo harto sugestivo: “Llamamiento Urgente por Una Cuba Mejor Posible” e inicia sus planteamientos con un reclamo a no cometer errores del pasado, ignorando los que en sí mismo tiene el escrito y acto seguido, infunde el miedo al derramamiento de sangre en un tono que tiende a crear el sentimiento de culpa al lector si eso sucediese en Cuba. Cuando lo cierto es que la culpa del derramamiento de sangre, ---- pasado, presente y futuro --- de Cuba, es responsabilidad exclusiva de la dictadura castrista. El pueblo cubano es la victima, no el victimario y las victimas tienen derecho a defenderse de la agresión. Esa posibilidad de represión despiadada, tiene amplias probabilidades en Cuba, pues se trata de una dictadura totalitaria de corte ideológico. Este tipo de tiranías ideológicas fomentan entre sus seguidores un fanatismo apocalíptico, tal como lo hicieron las dictaduras de Hitler, Missolini, Stalin, Khadafi, y actualmente en el caso de Bashar al-Assad en Siria. La carnada que esconde un posible anzuelo, es el destaque inicial de aspiraciones legitimas del pueblo cubano. Respeto a los Derechos Humanos, libertad de movimiento, sociedad pluralista, libertad de los presos políticos, cese de la tortura, etc. El problema se presenta cuando no deja claro si el dialogo es solo con la dictadura o de pueblo a pueblo, contando o no con el régimen. No esta claro si es con los que ahora ostentan el cincuentenario poder o con una Junta de Gobierno Provisional. Son interrogantes que dejan preocupaciones válidas que deberían aclararse por lo propulsores del documento. Lo posible en Cuba hoy: En estos momentos el régimen pasa por una crisis que de continuar agravándose, puede desembocar en una explosión social generalizada en el territorio nacional como ocurrió en Túnez, Egipto o Libia. Esta explosión social es un resultado natural y necesario para que se desarrollen las fuerzas positivas pro-democráticas del país y pueda alcanzarse la recuperación de espacios importante de poder en manos del pueblo cubano, y que al final concluya en el derrocamiento del totalitarismo castrista. Un esfuerzo , donde el régimen sabe que sectores de sus Fuerzas Armadas podrían cambiar de lealtad como sucedió en los países afectados por la primavera árabe o durante la caída del Campo Socialista en la Europa Oriental y la URSS. En conclusión, el documento deja muy serias interrogantes sobre las bases y garantías de que no sea parte de una maniobra planificada por la dictadura o que pudiera ser utilizado por el régimen, para lograr su estrategia engañosa de cambios ficticios y aperturas inexistentes. Deja la duda de si es un señuelo preconcebido o si pudiera ser utilizado por la dictadura para aplacar cualquier acción directa de la oposición o para desalentar una explosión social dentro del país con el eventual apoyo externo del exilio, lo que seria en estos momentos sumamente mortal para el régimen castrista.

RECUENTO DE UNA NUEVA VENDETTA

RECUENTO DE UNA NUEVA VENDETTA Por: Lcdo. Sergio Ramos Durante el mes de julio de este año el general Raúl Castro visitó sorpresivamente a China, Viet Nam y Rusia y firmó una serie de tratados con dichos países, procurando distintos intereses a tenor con las posibilidades de cada uno de ellos. Pero en el fondo, había un urgente propósito de sobrevivencia para el régimen y su dinastía gobernante. La situación económica de Cuba esta en dramática crisis, por no decir en bancarrota. Esta caída abrupta de la ya débil economía cubana puede afectar peligrosamente la continuidad del régimen. Es claro que el sistema económico cubano, copiado del diseñado por los Soviet bajo Lenin y Statin, es intrínsicamente ineficiente por ir en contra de las leyes de la naturaleza humana y de la economía. Esa ineficiencia ha hecho de la economía cubana una dependiente del subsidio extranjero. Con lo cual, el gobierno cubano se ha visto obligado a, no solo a dar jugosas concesiones al foráneo, sino hasta entregar la soberanía nacional y convertirse en colonia de otros países. Así lo hizo con la otrora Unión Soviética. Lo repitió con las concesiones a Venezuela por petróleo y ahora lo esta haciendo con China, una potencia emergente en la etapa preliminar para iniciar su expansionismo mundial. Con China y Viet Nam, fue evidente que su objetivo fue la ayuda económica para su malograda economía y el asesoramiento para la implantación del modelo vietnamita (Copia restringida del de China), o lo que es lo mismo, la ayuda en el objetivo de mutar del marxismo-leninismo al chino-fascismo. No es de extrañar, a juzgar por las experiencias anteriores, que tales convenios conceden enormes porciones del espacio soberano de poder económico y político del país. El viaje de marras tuvo otro propósito adicional: La sobrevivencia política de la dinastía Castro. La dictadura castrista ha estado muy preocupada con el efecto que en la isla caribeña pudiera tener una explosión de Primavera Árabe. La oligarquía gobernante en Cuba ha visto como cuando los rebeldes libios tuvieron el respaldo de la Comunidad Europea y del apoyo aéreo de la NATO, las bien armadas tropas de Muamar Khadafi retrocedieron hasta ser derrotadas y el tirano libio ejecutado. Pero también ha visto en Siria, en medio de una cruenta guerra civil, como se sostiene una dictadura cuando los intereses político-militares de un país con poder de veto en la ONU pueden frenar el respaldo a los opositores de ese organismo internacional y de las restantes potencias mundiales. Rusia, apoyado por China han ejercido tozudamente el poder de veto en el Consejo de Seguridad y en la Asamblea General de ese organismo para bloquear toda sanción o intervención internacional contra la dictadura de Bashar al-Assad. Mirándose en ese espejo, los jerarcas del régimen cubano, han enviado a Rusia al general Raúl Castro, para negociar y firmar tratados estado enfocados en reavivar el interés Ruso por Cuba, en un momento donde Moscú ha mostrado, con la ayuda de Venezuela un gran interés de ampliar su poder político-militar en el Caribe, proveyendo armamento al gobierno de Chávez. Para lograr su seguridad, la dictadura ha concedido a Rusia la reapertura de las bases militares y de espionaje de Cienfuegos y de Lourdes en Cuba. Un acuerdo admitido públicamente por el jefe de la Armada Rusa vicealmirante Víctor Chirkov, aunque después el gobierno ruso lo desmiente, al darse cuenta del indiscreto ‘lapsus mentis’ y el malestar callado de las chancillerías occidentales. Sin embargo, este desmentís esta en contradicción con la intromisión militar rusa en el Caribe con la anuencia y apoyo de Chávez, por lo que lo hace poco sincero y creíble. Rusia mantiene su ancestral tradición expansionista que se remonta a los tiempos de Pedro El Grande, pasando por Stalin. ¡Ya quisiera el sueño imperial Ruso tener hoy en Cuba una base militar como la de Guantánamo! La gerontocracia cubana sabe que una vez reabiertas y en operación las bases militares Rusas en Cuba, habrán garantizado contar con la protección del veto del Kremlin ante la ONU en caso de una revuelta popular en la isla o cualquier otra acción internacional contra el régimen. Sabe, además, que al aumentar los intereses económicos de Pekín en Cuba, y brindarles concesiones a granel, garantizan , no solo salir del atolladero económico actual, sino contar con otro poder de veto en la ONU, tal como sucede hoy con la posición de China en la ONU frente al caso de Siria. La visita de Raúl Castro a China, Viet Nam y Rusia, puede tener muy serias consecuencias en el desarrollo de los acontecimientos venideros en Cuba, pues resulta un nueva vendetta de la soberanía nacional para salvaguardar la perpetuidad de la dinastía Castro en el poder en Cuba. De nuevo queda en evidencia la total falta de lealtad al pueblo y a Cuba que tiene la corrupta gerontocracia gobernante. Su abyecta concepción de finca privada que Cuba tiene para ellos, cuando regalan una vez mas a nuestro país a potencias extranjeras con pretensiones expansionistas, en un acto solo calificable de la mas alta traición a la patria.