jueves, 2 de abril de 2020

EL CORONAVIRUS Y LA INDOLENCIA CRASA DE LA DICTADURA



EL CORONAVIRUS Y LA INDOLENCIA CRASA DE LA DICTADURA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Cuba envió un centenar de médicos a Italia a raíz de la pandemia del CORVID-19 que azota a ese país europeo. Se trata de una maniobra de propaganda impresionista, pues tanto a los italianos que reciben la ayuda de los galenos cubanos, como ante los ojos del mundo, proyecta una imagen favorable. Sin embargo, como dice el refrán, “el infierno está lleno de buenas intenciones”.
El propósito real del régimen, oculto tras esa careta de “bondad”, es otro. Todos sabemos que la Comunidad Europea ha criticado, e incluso ha tomado algunas sanciones contra la dictadura castrista y más recientemente, recibió duras críticas a raíz del injusto encarcelamiento al opositor José Daniel Ferrer.
En consecuencia, lo que el régimen persigue es crear un golpe-efecto de  aparente “generosidad” para influir en los gobiernos de los países europeos, a fin de obtener un cambio en la posición política hacia el gobierno de Cuba, tanto de Italia, como del resto de los países de la Comunidad Europea, de modo que se revierta la posición de los gobiernos europeos en una política más favorable a la dictadura castrista.
Dicha maniobra política del castrismo, esconde, tras el disfraz de “solidaridad humanitaria”, un dantesco escenario cuyo precio lo está pagando el oprimido pueblo cubano, quien no tiene ningún derecho, ni participación real en las decisiones tomadas por la elitista cúpula gobernante de Cuba.
Primeramente, es harto conocido y denunciado por los organismos internacionales de derechos humanos, la explotación y trata de personas de que son objeto los médicos cubanos que son enviados por el régimen en las llamadas “misiones internacionalistas” a dar sus servicios en países extranjeros. En realidad, tal explotación laboral constituye un trabajo esclavo de profesionales de la salud; en donde los países receptores de los médicos cubanos pagan cuantiosas sumas de dinero al gobierno cubano por los servicios de los galenos cubanos, y a su vez, el régimen cubano se apropia del dinero de los médicos, entregándoles a estos una ínfima parte del pago por sus servicios.
Además, en el específico caso de Italia, la dictadura está exponiendo a los médicos cubanos al contagio del coronavirus, más aún si tomamos en cuenta que las estadísticas reflejan que el personal de la salud que labora con pacientes infectados con el CORVID-19 tienen una alta probabilidad de ser contagiados. (Se calcula que entre el 10 % al 14 %). Contagio, que luego a su regreso, lo podrían llevar a Cuba, transmitiéndolo a la población.
Por otra parte, el régimen ha reconocido públicamente que en Cuba ya está presente a pandémica plaga del CORVID-19, con más de cien personas los contagiados y varios muertos. Aunque todos sabemos del vicio del secretismo que permea a la dictadura castrista; lo que nos lleva a pensar que lo más probable es que haya muchos más contagiados de los que ellos dicen.
A dicho patrón de indolencia crasa de la dictadura para con el pueblo, añádase el hecho de que el régimen permitió el arribo a puerto de un crucero turístico con más de una decena de infectados con el coronavirus, a cambio de recibir la suma de $2 millones de dólares de la compañía naviera. Hecho que corrobora el rejuego mercantilista de la alta cúpula gobernante que es capaz de sacrificar la salud del pueblo a cambio de enriquecer sus bolsillos.
Además, debemos recalcar el carácter discriminatorio en la provisión de los servicios médico-hospitalarios que existe en Cuba. La alta oligarquía gobernante dispone de hospitales cinco estrellas, que cuentan con los más modernos equipos médicos, los mejores médicos, servicios de salud alta calidad, y medicinas en abundancia; mientras que el cubano de a pie tiene que atenderse en hospitales cuyas facilidades están desprovistos de equipos médicos necesarios, carentes de asepsia y faltos de medicinas. Situación que agrava más aun el peligro y la indefensión del pueblo cubano ante la expansión de la pandemia de coronavirus en el país.
En resumen, para la dictadura es más importante hacer negocios a costa de la pandemia y proyectar propagandísticamente una falsa imagen de “bondad y humanidad”, que garantizarle al pueblo cubano el bienestar y la salud. La indolencia crasa para con el dolor del pueblo cubano es parte de la maldad intrínseca que permea a la cruel dictadura castrista.
San Juan, Puerto Rico a 31 de marzo de 2020