sábado, 28 de marzo de 2026

PROCUREMOS UN VERDADERO CAMBIO TOTAL HACIA LA LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA

 


PROCUREMOS UN VERDADERO CAMBIO TOTAL HACIA LA LIBERTAD Y LA DEMOCRACIA

Por Lcdo. Sergio Ramos

 

Luego de la captura del dictador Nicolás Maduro y la asunción en el poder presidencial de la ilegítima vicepresidenta Delsy Rodríguez, el régimen castro-chavista de Venezuela continúa proyectando ante el mundo una imagen supuestamente “liberal”, al tiempo que continúa maniobrando para afianzarse en el poder, por lo que recientemente sustituyó al general Vladimir Padrino y a otros altos mandos de las Fuerzas Armadas venezolanas.

 

Tales “cambios” hay que mirarlos con cautela, pues en el supuesto proceso de “transición” en Venezuela no forman parte de gobierno interino ninguno de los opositores al régimen chavista. Así vemos que la destacada opositora María Corina Machado sigue en el exilio con una amenaza de prisión si regresa al país  que le hiciera la presidenta encargada Delsy Rodríguez y el legítimo  presidente electo por el pueblo venezolano por amplísima mayoría, Don Edmundo González Urrutia, sigue exiliado en España. Además, el destacado opositor Juan Pablo Guanipa está en presidio domiciliario, mientras solo una pequeña parte de los presos políticos han sido liberados. Hoy día la mayoría de los presos políticos en Venezuela singuen presos.

 

La realidad es que el régimen venezolano está haciendo un teatro para ganar tiempo, hasta que salga de la presidencia de los Estados Unidos el presidente Donald Trump y una vez advenga a la Casa Blanca un presidente menos radical, retomar de nuevo el radicalismo dictatorial chavista.

 

El chavismo está jugando una carta siguiendo las enseñanzas de Nicolás Maquiavelo cuando decía que “el fin justifica los medios”. Por lo tanto, el verdadero propósito del chavismo es sobrevivir complaciendo los deseos del presidente Donald Trump y así ganar tiempo para, en su día, retomar el control dictatorial que ostentaban tan pronto cambien las circunstancias y éstas les sean propicias.

 

Llevado esto a las alegadas pretensiones de la Casa Blanca de que se realice un cambio hacia la democracia en Cuba, exigiendo la salida del poder del dictador Miguel Díaz Canel, y las supuestas conversaciones de funcionarios estadounidenses con el nieto de Raúl Castro, apodado “El Cangrejo” (Raúl Guillermo Rodríguez Castro) , existe la preocupante probabilidad de que el gobierno estadounidense desarrolle  en Cuba el mismo patrón que ha seguido con Venezuela. Es decir, dejar a la actual alta cúpula del castrismo en el poder y manteniendo rezagados a la legítima oposición cubana de dentro de Cuba y del exilio.

 

Tal rejuego político es inaceptable, por no estar encaminado hacia un cambio total y profundo para implementar la libertad, la democracia y el pleno respeto los derechos humanos en el país, lo que constituye dejar abierta la alta posibilidad de que, a la larga, el castrismo retome el poder dictatorial, luego de adoptar en Cuba la política de simulacro de cambio similar a la que Delsy Rodríguez está realizando en Venezuela.

 

Para Cuba, (igualmente que para Venezuela y Nicaragua) el cambio tiene que ser total y de raíz, despojando de todo poder a toda la casta gobernante y al Partido Comunista, quienes han oprimido y explotado por largas décadas al pueblo cubano.

 

La sustitución, en todas las esferas del poder, de los opresores por los genuinos opositores debe ser absoluta; desde las altas esferas del gobierno nacional, pasando por los gobiernos provinciales y hasta los gobiernos municipales en todo el país.

 

Simultáneamente, debe decretarse la inmediata libertad de todos los presos políticos en Cuba e iniciar la revisión de causas supuestamente criminales de ciertos presos, que, a pesar de ser encarcelados por razones políticas, el régimen los encausó fabricándoles falsas causas comunes y aparecen considerados como presos comunes.

 

Del mismo modo, es imprescindible proceder de inmediato al desmantelamiento de todos los aparatos represivos del régimen, tales como el Ministerio del Interior, los Comités de Defensa de la Revolución, entre otros.

 

Como fundamento de legal para el periodo transicional, debe ponerse en vigor de ley la Constitución de 1940 en todo aquello que fuese aplicable dentro de la realidad actual y las circunstancias transicionales. Dicha constitución es, en derecho, la constitución legítima de Cuba, la cual contiene una carta de garantía de derechos ciudadanos y humanos. Y en consecuencia, convocarse a la brevedad posible a una asamblea constituyente cuyos miembros de la misma sean electos por todo el pueblo cubano ( los de dentro de Cuba y del exilio ) , con el fin de que redacten una nueva constitución que garantice plenamente los derechos humanos, el pluralismo político, la democracia y la libertad de todos los ciudadanos cubanos y sea la base legal de un nuevo país  “Con todos y para el bien de todos” como lo deseaba nuestro Apóstol de la Independencia José Martí. Y una vez aprobada la nueva constitución por el voto del pueblo en un referéndum democrático, se ha de proceder con las elecciones libres, pluralistas y democráticas entre todos los cubanos (los de dentro y los del exilio) para la elección de un nuevo gobierno democrático.

 

En el plano económico, se debe abrir el país a la economía de mercado y la libre empresa, facilitando y estimulando la inversión privada en la industria, el comercio y la agricultura.

 

Nos toca a todos los cubanos de buena fe, creyentes en la libertad y la democracia, en cumplimiento de nuestro sagrado deber patrio, unirnos y movilizarnos para velar, defender y procurar para que en Cuba se tomen medidas claras y firmes que verdaderamente conduzcan al cambio total y profundo hacia un nuevo orden de libertades, respeto a los derechos humanos y democracia plena para todos los cubanos.

 

San Juan, Puerto Rico a 21 de marzo de 2026  

 

 

 


sábado, 14 de febrero de 2026

HAY QUE DARLE JAQUE MATE A LA TIRANIA

 


 

HAY QUE DARLE JAQUE MATE A LA TIRANIA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

 

Recientemente el gobierno de los Estados Unidos ha tomado fuertes medidas contra la dictadura castrista al recrudecer las sanciones contra la dictadura e imponer altos arbitrios a los países que vendan petróleo a Cuba.

 

La medida está causando un duro impacto en el régimen castrista, tales como la severa falta de combustibles, la escasés de energía eléctrica, el deterioro extremo del transporte público, entre otras; lo cual ha obligado a la dictadura a adoptar medidas drásticas, como la reducción de jornadas laborales a cuatro días, limitar y racionar grandemente la distribución de gasolina entre la población, aumentar las interrupciones del servicio de energía eléctrica. Además, la situación está forzando a cierre de hoteles turísticos, lo cual genera una fuerte caída del turismo en Cuba, lo que representa un duro golpe para la economía del régimen castrista, la cual, ya de por sí, atravesaba por una seria crisis por la escasés de divisas. 

 

En resumidas cuentas, las medidas están provocando la paralización del país, con un serio impacto en la economía de Cuba, lo que al final de cuentas, pudiera provocar una gran disminución en la capacidad operativa civil y militar del régimen castrista, lo que equivale a que pudiera traer un significativo efecto debilitador para la tiranía castrista.

 

Añádase el hecho de que este escenario ocurre en un memento donde su principal aliado, Rusia, se encuentra sumamente limitado en su capacidad de poder suplir las necesidades de combustibles, de ayuda económica y militar a Cuba, debido a los efectos económicos y las grandes demandas de combustibles y recursos militares que le ha provocado la guerra de Ucrania a Rusia.

 

Además, se suma al efecto debilitante contra el régimen castrista la interrupción del suministro de petróleo de Venezuela, provocado a raíz de la captura del dictador venezolano, Nicolás Maduro, y la presión y limitaciones que ha impuesto al gobierno de los Estados Unidos sobre el ilegitimo gobierno venezolano.

 

Sin embargo, el efecto de tales medidas, impacta también a pueblo en cuanto a la escasés de combustible, el aumento de la escasés de alimentos y medicinas al afectarse la cadena de distribución debido a la escasés de combustibles para el transporte de alimentos, la escasés de electricidad a los ciudadanos comunes. Algo muy doloroso para el pueblo, pero, en la realidad, lamentablemente, toda acción libertaria contra la tiranía, siempre conlleva duros momentos y sacrificios para el pueblo.

 

Si bien, por un lado, la medida resquebraja el poder de la tiranía, está por sí sola, no necesariamente provocará la caída del régimen tiránico. Para ello se requiere que, tras las medidas debilitadoras en contra del régimen dictatorial, se adopte e implemente la acción directa, contundente y derrocadora de la dictadura.

 

En la política al igual que en el ajedrez, sin la movida hacia el jaque mate, no hay victoria; sobre todo cuando concurren situaciones extremas que requieren acciones drásticas y contundentes, como lo es la libertad de un pueblo oprimido.  

 

Por cuanto, si los Estados Unidos no actúa directa y contundentemente para derrocar al régimen castrista, y lo deja a merced de los vaivenes del tiempo y la política internacional, podría darle al régimen el chance para recuperarse para desgracia del sufrido pueblo cubano.

 

Por tal razón, hace falta una acción contundente y directa, no para cambiar las caras gobernantes por otros elementos de la dictadura como ocurrió en Venezuela, sino para erradicar absoluta y  totalmente a la tiranía, y encaminar al país bajo un nuevo gobierno de transición en manos de los genuinos opositores pro- democracia, que conduzcan al país hacia una verdadera transición y cambio total hacia la libertad, la democracia y el respeto de los derechos humanos , dentro del marco de una economía de libre mercado y un estado de derecho democrático que garantice la libertad, el bienestar y el progreso para todos los cubanos.

 

San Juan, Puerto Rico a 8 de febrero de 2026

 

 

 


domingo, 11 de enero de 2026

INTERESES VERSUS PRINCIPIOS: VENEZUELA EN VILO

 


INTERESES VERSUS PRINCIPIOS: VENEZUELA EN VILO

Por: Lcdo. Sergio Ramos

 

Las tropas especiales de la elite de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos realizaron un magistral ataque en Caracas, Venezuela contra el régimen del dictador Nicolás Maduro, capturando al dictador venezolano y trasladándolo preso hacia Nueva York y puesto a disposición de la justicia con cargos criminales por el tráfico de droga hacia la nación norteamericana.

 

Tras el sorpresivo ataque, se produjo de inmediato toma posesión de la presidencia del dictatorial régimen castro-chavista de Venezuela por la vice-presidenta Delcy Rodríguez y con ella, quedaron en la cúspide del poder los mismos represores del régimen chavista; dejando fuera del panorama a la oposición venezolana liderada por la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado y el presidente electo por el pueblo venezolano por amplia mayoría, Don Edmundo González Urrutia. Todo lo cual ha dejado una nebulosa de incertidumbres sobre cuales son los verdaderos propósitos, en el presente y el futuro inmediato, del gobierno de los Estados Unidos.

 

La pregunta entonces es ¿Cuáles son los verdaderos objetivos del gobierno de los Estados Unidos con esta sorpresiva acción militar?

 

Partamos de la base de que, en la práctica, en la política internacional prevalecen los intereses por sobre los principios, principalmente los intereses políticos y económicos. Lo demás, tales como los derechos humanos, acciones humanitarias, seguimiento de reglas del derecho internacional, es secundario, o sea, condicionadas a los intereses políticos y económicos perseguidos por cada país en particular.

 

Basado en lo anteriormente indicado, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó a raíz del anuncio del ataque y captura del dictador Nicolás Maduro, que su propósito era frenar el tráfico de drogas procedente del Cartel de los Soles, controlado por el dictador Maduro y su testaferro Diosdado Cabello.

 

La finalidad político-económico del tráfico de drogas hacia los Estado Unidos por parte del régimen chavista no es nueva. Ha sido implementada por los gobiernos y movimientos pro-castristas durante años.  

Las Guerrillas de Colombia, como las FARC y ELN, nutrían sus arcas del tráfico de drogas principalmente hacia los Estados Unidos. De hecho, bajo la dictadura del Fidel Castro en Cuba, está documentada como el régimen castro-comunista de Cuba exportada y facilitaba el tráfico de drogas hacia los Estados Unidos.

 

La razón de estas políticas es procurar la desmoralización de la sociedad y la juventud de los Estados Unidos. Ese también era el fin de Nicolás Maduro y de su testaferro Diosdado Cabello, además, de procurar el enriquecimiento personal a través del tráfico de drogas.

 

Luego se podría alegar, que, habiendo un propósito político de desmoralizar y pervertir al pueblo norteamericano a través del tráfico de drogas, estas actuaciones implican un ataque a la institución y estabilidad de los Estados Unidos, por lo que el uso de la fuerza por parte del gobierno de los Estados Unidos fue también un justificado acto de defensa por parte del gobierno norteamericano.

 

Sin embargo, además de frenar el ilícito tráfico de drogas desde Venezuela hacia los Estados Unidos, hay otro fin o interés por parte del gobierno norteamericano. Se trata del petróleo.

 

En el mundo moderno, el petróleo representa vital un recurso estratégico de carácter económico para las economías de los países, sobretodo, de los más industrializados. Por lo que , sabido es que Venezuela es uno de los países con mayores reservas de petróleo en el mundo, el cual, además, está en el área del Caribe, relativamente cerca del territorio norteamericano. Luego, desde el punto de vista económico-estratégico, es de vital interés para el gobierno de los Estados Unidos controlar y beneficiarse de las grandes reservas de petróleo que posee Venezuela.

 

Recientemente, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump tuvo una reunión con empresarios petroleros de los Estados Unidos procurando la inversión económica en los recursos petroleros venezolanos para así adquirir y controlar los recursos petroleros en ese país.

 

Pero, además, desde el punto de vista del panorama internacional,Washington busca penetrar y contralar el petróleo para despojar al principal socio económico del régimen chavista, China. Un país emergente como potencia mundial, regido bajo un régimen totalitario de izquierda, que desde hace varios años está haciendo una peligrosa penetración y aumentando sus influencias en el entorno de los países latinoamericanos para desbancar a los Estados Unidos de su gran influencia en los países latinoamericanos.  En otras palabras, se trata de una acertada política con vistas a frenar la penetración China en la América Latina, la que, a su vez, frena el avance de los regímenes de izquierda en el continente americano y ayuda a parar el expansionismo del régimen totalitario chino.

 

Sin embargo, todas estas maniobras político-militares, Washington lo está realizando manteniendo en el poder al régimen dictatorial e ilegitimo del Castro-Chavismo en Venezuela. Y entonces cabe preguntarse, ¿En dónde queda la libertad y la democracia para el pueblo venezolano?

 

La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre de la Organización de Estados Americanos en su Artículo 1, establece que “Todo ser humano tiene derecho a la vida, a la libertad y a la integridad de su persona”

Esta debería ser el principal móvil de la acción tomada por Washington, pero, de nuevo, en la política internacional prevalecen los intereses por sobre los derechos y los principios humanitarios.

 

El hecho de dejar en el poder a los cómplices y sucesores del dictador Maduro, significa dejar a Venezuela en manos de un gobierno ilegitimo y dictatorial, pues el legítimo presidente de Venezuela es el electo por abrumadora mayoría en las pasadas elecciones es Don Edmundo González Urrutia, y esto de por sí, constituye una violación a dicho citado precepto referente al derecho humano a la libertad que tienen, en este caso, todos los venezolanos.

 

Lo que sucede es , que en la práctica, para sus intereses primarios, al gobierno norteamericano le es más sencillo negociar y dialogar con la sucesión del régimen , que al despojarlos del poder entrar en un caos e inestabilidad indefinida que genere una incertidumbre y pueda poner en riesgo los intereses de controlar y benefíciense económicamente del petróleo venezolano.

 

No es la primera vez que este escenario de postergación y/o negativa de procurar la libertad de un pueblo oprimido para procurar intereses políticos y/o económicos ocurre en el escenario político internacional en este continente americano.

 

Cuando la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba, el 17 de abril de 1961, se suponía que los Estados Unidos, una vez desembarcada la heroica Brigada 2506, compuesta por tropas del exilio cubano en las playas de Cuba, estas recibieran el apoyo militar y logístico de las Fuerza Armadas de los Estados Unidos. Sin embargo, en el choque del gobierno de Washington con otros intereses políticos internacionales, dejaron abandonados a los brigadistas del exilio, provocando el fracaso de dicha acción militar y dejando en poder al tirano Fidel Castro.

 

Otro hecho, más dramático, se produjo en la Crisis de los Cohetes en Octubre de 1962, cuando a raíz del despliegue de cohetes nucleares en Cuba por parte de la Unión Soviética, los Estados Unidos realizó un bloqueo naval a la isla de Cuba. Al final, entraron en negociaciones Washington y Moscú, y acordaron a espaldas del oprimido pueblo cubano, el siniestro pacto Kennedy-Khruchev, por virtud del cual los Estados Unidos se comprometían a no atacar al régimen de Cuba, ni desde su territorio, ni desde terceros países; ni dejar que terceros países o el exilio cubano, en este continente, los atacaran. De ese modo se traicionó la libertad del pueblo de Cuba y se perpetuó la tiranía castrista que hoy tiene más de seis décadas en el poder.

 

Decía José Martí que “en política lo real es lo que no se ve”. Por tal razón, el pueblo venezolano y todos los amantes de la libertad y la democracia, debemos estar muy alertas en estos momentos, porque existe la posibilidad de que el gobierno de los Estados Unidos y el régimen chavista de Venezuela puedan entrar, o ya estén realizando, negociaciones tras bastidores y no podemos descartar la posibilidad que prevaleciendo los intereses por sobre los principios y derechos se acuerden pactos perjudiciales y contrarios a la libertad y la democracia de Venezuela y por ende, con su efecto perjudicial a la libertad de Cuba y Nicaragua.

 

San Juan, Puerto Rico 10 de enero de 2026.