EN POLITICA, DEL DICHO AL HECHO PUEDE HABER UN GRAN
TRECHO.
Por Lcdo. Sergio Ramos
Recientemente, el pasado martes 22 de
septiembre de 2026, el Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, en su
discurso ante el pleno de la Asamblea de las Naciones Unidas, planteó que “ las
naciones tienen que hacer más para promover sociedades seguras y prosperas en
sus propias regiones y por ello es que en el hemisferio occidental Estados
Unidos ha estado en contra del régimen corrupto y desestabilizador de Cuba” y
expresó que “ No vamos a levantar las sanciones que pesan sobre el gobierno
cubano en tanto no realice reformas básicas” , definiendo a Cuba como un
“estado absolutamente fallido. Está fracasando como nunca y caerá” y, además,
aseveró que el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marcos Rubio, “está
negociando” con el régimen cubano y pronosticó que “La libertad llegará a Cuba
“.
Tras el antes citado discurso del
presidente Trump, han salido en los medios de prensa supuestos preparativos del
Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, relativos a los
refuerzos que las fuerzas de la reserva del ejército estadounidense pudieran
proporcionar al Comando Sur para una posible operación militar contra la
dictadura castrista en Cuba.
Sin embargo, este sábado 26 de
septiembre, el presidente Trump, en la Casa Blanca, el presidente Trump expresó
que: “yo diría que Cuba y nosotros llegaremos a un acuerdo. No creo que
necesitemos a los Militares” descartando así la posible acción militar contra
Cuba.
Lo cierto es que hay en marcha unas
negociaciones con el régimen castro- comunista de Cuba. Negociaciones en donde
no están representados, ni son consultados los opositores cubanos de dentro y
de fuera de Cuba. Lo cual resulta preocupante, si observamos el desarrollo de
las negociaciones que recientemente han habido entre el gobierno ilegitimo de
la presidenta de Venezuela, Delsy Rodríguez y el gobierno de Estados Unidos, al
tiempo que se ignora al verdadero y legítimo presidente electo de Venezuela,
Edmundo González Urrutia, exiliado en España, y a la líder opositora María Corina Machado, los
cuales están impedidos de entrar a su país ,Venezuela, y no han sido
consultados respecto a esas negociaciones donde los Estados Unidos ha adquirido
una buena tajada del petróleo venezolano y avalado el ilegítima presidenta
venezolana. Y es que, en el caso venezolano, prevaleció el interés económico
por el suministro y control del petróleo, por encima de los derechos y
libertades del pueblo venezolano.
Suele frecuentemente en política que
las palabras vertidas en los discursos, se contradicen con los hechos
resultantes. Y es que, en muchas ocasiones en la política, del dicho al hecho
puede haber un gran trecho.
Las negociaciones con Venezuela,
representan un preocupante precedente
con amplia probabilidad de ocurrencia en las negociaciones del gobierno
estadounidense con el actual régimen dictatorial de Cuba, pues abre el camino a
que los actuales opresores del pueblo cubano procedan a hacer una supuesta
reestructuración sistémica del gobierno de Cuba, en la cual se queden los
mismos opresores en poder, con diferentes personeros del castrismo a cargo de
un nuevo gobierno de Cuba, pretiriéndose los derechos del pueblo cubano a
escoger mediante el voto en las urnas a sus gobernantes y de la oposición a
concurrir a unas elecciones libres y democráticas.
La libertad de Cuba no puede dejarse
en manos de quienes durante más de seis décadas han empobrecido, torturado,
asesinado y oprimido al pueblo cubano, pues en ellos no está el propósito de la
libertad, sino la finalidad de sobrevivencia y continuidad en el poder y en el
disfrute de las riquezas mal habidas.
Frente a este escenario donde
pudieran ocurrir posibles trastadas contra el pueblo cubano, la oposición,
dentro y fuera del país, debe unirse y estar alerta, para velar por los
derechos y libertades del pueblo cubano y actuar diligentemente en reclamo para
que el cambio en Cuba sea total, profundo y verdadero, en lo político, en lo
económico y en lo social, de modo que el cambio esté en manos del pueblo
opositor y sea el pueblo cubano, de dentro y fuera de Cuba, mediante elecciones
limpias, libres, pluralistas y participativas de todos los sectores del país, quienes
elijan el nuevo gobierno del país que lo encamine a la construcción de una
Nueva Cuba libre, democrática y próspera, “con todos y para el bien de todos”
como la quería José Martí.
San Juan, Puerto Rico a 26 de
septiembre de 2026






