sábado, 5 de noviembre de 2022

LOS PELIGROS DE UNA NUEVA PATRAÑA DIALOGUERA


 

LOS PELIGROS DE UNA NUEVA PATRAÑA DIALOGUERA

Por: Lcdo. Sergio Ramos

La dictadura castrista atraviesa por una de las crisis económicas más duras en su historia. El sistema marxista de economía centralizada destapa una vez más, ante la sociedad cubana y ante el mundo, su improductividad congénita y además, simultáneamente, destaca el irracional abismo en cuanto a la tenencia de la riqueza, en donde la gran mayoría de la población son obligados vivir en la miseria y la escases, mientras que los minoritarios altos jerarcas del régimen y los inversionistas extranjeros que mantienen negocios compartidos con el estado y con los altos dirigentes que usurpan el poder, disfrutan de grandes riquezas a costa de la explotación de los trabajadores cubanos, cuyos bajos salarios devengados son insuficientes para su sostenimiento y el de sus familias.

Cuba atraviesa por una gravísima escases de alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad y, además, una seria falta de combustibles para la generación de la energía eléctrica, que se suma a la obsolescencia y mal estado de las plantas generadoras de electricidad a causa de la falta de mantenimiento adecuado durante décadas.

Gran parte de la actual crisis también ha sido provocada por la incapacidad de los tradicionales sostenedores económicos de Cuba debido, en el caso de Venezuela, porque ese país atraviesa también por una seria crisis económica y un grave deterioro de la productividad en su industria petrolera. Y en cuanto a Rusia, por estar su economía sumamente afectada y comprometida por la Guerra en Ucrania, lo cual absorbe en demasía sus recursos económicos e industriales, limitando grandemente la exportación y la transportación eficiente de los mismos hacia Cuba, afectándose seriamente la economía del régimen comunista de Cuba, la cual es dependiente de los recursos rusos y venezolanos.

Esta situación ha destapado un gran malestar entre la población y ha sido una de las causas de las repetidas protestas que se están produciendo en el país desde la explosión social del 11 de julio de 2021. Además, ha provocado la salida masiva de cubanos hacia el exterior, la cual, en gran parte, también ha sido causada por la fuerte e inhumana represión desplegada por la tiranía castrista contra el pueblo. 

Ante este patético escenario, el régimen dictatorial de Cuba ha estado maniobrando solapadamente para obtener del exterior los recursos económicos para solventar la crisis por la que atraviesa.

Así vemos como recientemente el dictador Díaz Canel se reunió en Cuba con un grupo reducido de empresarios norteamericanos y comerciantes cubanos del exterior, quienes, en la ambición de incrementar sus riquezas, buscan hacer negocios con la genocida dictadura y sus jerarcas, guiados por elementos dialogueros pro-castristas y agentes infiltrados del régimen en el exterior, específicamente en los Estados Unidos.

Pero como bien dijera José Martí en su carta a Serafín Sánchez de 7 de abril de 1894:  “¡Cuanto cómplice encuentra la tiranía en la corrupción, en la ambición y en el miedo!”. Por eso afirmamos que negociar con tiranos que oprimen, torturan y asesinan a un pueblo es un acto inmoral y constituye una alta traición al sufrido pueblo y a la patria.

Y también cabe preguntarnos: ¿Serán estas conversaciones una acción independiente del régimen con los dialogueros y potenciales inversionistas o habrá detrás una movida de acercamiento y negociaciones entre Washington y La Habana? No es la primera vez que, tras bastidores, las cancillerías de Estados Unidos y Cuba negocian entre sí, procurando sus intereses particulares, a espaldas del verdadero doliente de la tragedia nacional e incumbente del derecho a ser libre que es el pueblo cubano.

Hay que tener presente que actualmente los Estados Unidos confronta una serie de graves problemas, tales como el de las caravanas de migrantes en donde miles de personas han cruzado ilegalmente su frontera con México. De hecho, el gobierno americano ha estado en negociaciones con varios países para que detengan las caravanas. Con el gobierno mexicano llegó recientemente un acuerdo para devolver a los venezolanos y como resultado de dichas negociaciones, la Casa Blanca emitió una orden ejecutiva para deportar a México, modo sumario, a todos los venezolanos detenidos en la frontera y simultáneamente, como medida supuestamente “tranquilizante” para la comunidad venezolana en Estados Unidos, autorizó conceder 24,000 permisos de “parole” con vigencia para permanecer dos años en Estados Unidos. Cifra que es ridícula si lo comparamos con el número de venezolanos han llegado por la frontera en lo que va de año. Un total 177,000 venezolanos cruzando la frontera en lo que va de año. A esa cifra hay que añadirle gran la demanda de venezolanos que buscan refugio tras huir de la dictadura de Nicolás Maduro.

También se sabe que Washington está teniendo negociaciones con el gobierno de Honduras sobre la cuestión de los hondureños que han entrado ilegales (Un total de 133,000). Al presente, dichas conversaciones no han tenido resultado alguno. Como también están en curso conversaciones con los gobiernos de Guatemala y Panamá.

Recientemente el dictador Daniel Ortega emitió una amenaza en el sentido de que, si los Estados Unidos no toma ciertas medidas favorables respecto a Nicaragua, continuarían las caravanas. Hay 155,000 nicaragüenses que han cruzado la frontera. Esto apunta a que muy posiblemente existen también negociaciones con el régimen dictatorial de Nicaragua.

Como sabemos la dictadura cubana está desesperada por resolver la crisis económica y alimentaria que tiene exasperado al pueblo cubano.   Por lo que, siguiendo el patrón de conversaciones que Washington está teniendo con los países con mayor número de entradas de migrantes ilegales y considerando que en los que va de año han llegado 220,000 cubanos por la frontera sur, es muy probable que la Casa Blanca este maniobrando y/o sosteniendo solapadas conversaciones con el régimen castrista para parar la migración de cubanos que en realidad, buscan, al igual que los venezolanos y nicaragüenses, refugio y libertad, tras escapar de los regímenes que los oprimen. Coinciden las circunstancias de que ambas partes ---Washington y La Habana ---- tienen sus respectivos quid pro quo para negociar: El de Estados Unidos parar la masiva migración irregular y el régimen castrista resolver su crisis económica y alimentaria.

Por el momento, ambas partes están tapando sus respectivas maniobras diplomáticas con la apariencia de un evento “espontaneo y aislado” entre el régimen de Cuba y los aspirantes a inversionistas en Cuba. Pero recordemos las sabias palabras del Apóstol Martí cuando expresó que “…en política, lo real es lo que no se ve”. Por eso los amanes de la libertad de Cuba tenemos que poner ojo avizor e indagar las causas, los motivos y los personeros de esta patraña, para manifestar nuestra oposición y denuncia enérgica frente a cualquier intento o componenda cuyo destino sea el tratar de salvar a la dictadura de su desplome político y económico perpetuando la opresión del pueblo cubano. Porque como nos enseñara nuestro Apóstol José Martí: “La tiranía no se derriba con los que le sirven con su miedo, o su indecisión, o su egoísmo o el odio a la verdadera libertad, que anima y pierde a los mismos que han ganado lauros en la defensa casual o aparente de ella.” O, dicho en otras palabras, la tiranía solo se derroca combatiéndola.

San Juan, Puerto Rico, a 30 de octubre de 2022