domingo, 3 de febrero de 2013
EL IMPERIALISMO CASTRISTA
EL IMPERIALISMO CASTRISTA
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Dos imágenes recientemente reflejadas por la prensa destacan el grado de rechazo que hay contra los cubanos en algunos pueblos latinoamericanos.
Uno en Ecuador, al ver como algunos ecuatorianos les gritaban a los cubanos que se fueran de ese país a raíz de una medida del gobierno de Rafael Correa restringiendo las visas a los cubanos. Una veintena de cubanos fueron deportados entre llantos y lágrimas, al ver tronchados sus sueños de escapar de la dictadura.
La otra noticia viene de Venezuela, donde la indignación popular y el rechazo en contra de los cubanos se incrementa a causa de la ingerencia desmedida de los castristas en los asuntos internos de ese país. Una intromisión que llega al punto de hacer ondear la bandera cubana en las astas de edificios públicos y recintos militares en el lugar donde debería izarse la bandera venezolana. En este caso en particular, resulta dramático, pues la intromisión del régimen castrista ha sido tal, que han dirigido e impuesto desde La Habana, al sucesor del dictador Hugo Chávez.
Definitivamente, no hay nada que indigne mas a un pueblo soberano, que ver a políticos y militares extranjeros invadir su suelo, y determinar por ellos el destino de su país.
En honor a la verdad, el pueblo cubano, que es un pueblo cautivo y oprimido, no es responsable esas intromisiones flagrantes a la soberanía de otros pueblos, sino la política imperialista, que desde sus comienzos, adoptó la dictadura de los hermanos Castro.
Los cubanos de a pie, que somos la mayoría del pueblo, nos abochorna, avergüenza e indigna, que el tirano Castro interfiera, violente e invada la soberanía de otros pueblos.
Desde los comienzos de la dictadura de los hermanos Castro, han invadido militarmente otros países y se han entrometido políticamente en los asuntos internos de otras naciones. Unas intervenciones injustas que en ocasiones, ha costado miles de vidas al pueblo de Cuba
Tan temprano como el 14 de junio de 1959 vimos como un grupo de cubanos, miembros de las fuerzas armadas cubanas desembarcaron por Mamión en Venezuela, acompañando a guerrilleros comunistas de ese país, equipados y entrenados por Cuba. Luego hubo otro desembarco por la Playa de Tucaras, Estados Falcón en Julio de 1966, entre los que desembarcaron esta vez, estaba en entonces capitán del ejército cubano Arnaldo Ochoa. También volvieron a repetirlo en ese país por Machurucuto y Jinarapo en 1967, ocasión en que el ejército venezolano capturó cuatro oficiales del ejercito cubano entre los invasores.
En 1965, militares cubanos dirigidos por el genocida Ernesto “Che” Guevara, crearon un frente guerrillero en el Congo. Mas tarde en 1967, el mismo “Che” Guevara, con otros oficiales del ejercito cubano, invadió el territorio de Bolivia para crear otro frente guerrillero, que fracasó y le costó la vida al sanguinario Guevara.
De 1970 a 1973 Cuba intervino en Chile enviando grandes cantidades de armas para la organización de milicias izquierdistas y oficiales de las Fuerzas Armadas de Cuba para entrenarlos. Inclusive, uno de los escoltas de Salvador Allende lo fue el entonces oficial de las Tropas Especiales cubanas, Patricio De la Guardia.
En la década del setenta y ochenta, observamos como tropas cubanas intervinieron en Etiopia, Somalia, y en Angola al mando del general Arnaldo Ochoa. Durante esa época y todavía hoy, escuche de distintas personas, ex - soldados y ex - médicos de la dictadura destacados en esos países, sobre los rechazos por la población, --- por los angolanos y etíopes ---, que se sentían invadidos por los soldados y funcionarios cubanos. Historias, muchas veces acompañadas de las anécdotas dantescas sobre las masacres ejecutadas contra las poblaciones civiles, sobre todo por las Tropas Especiales, elite de la tiranía.
A lo largo de décadas, la dictadura se esmeró en entrenar, apertrechar, asesorar a guerrilleros de las FARC y el ELN en Colombia, a los Montoneros en Argentina, a los Tupac Amaru en Uruguay, a los Sandinistas en Nicaragua, a los del Frente Farabundo Martí en El Salvador, a los de Sendero Luminoso en Perú. Inclusive dio refugio y asesoramiento a los terroristas de la ETA de España y del IRA en Irlanda del Norte.
En Asia, en los sesenta y setenta, hubo cubanos en Viet Nam a cargo de campos de concentración torturando soldados americanos y en otras misiones militares, estas inspiraron una canción del cantante del régimen Silvio Rodríguez, y cuya letra leía “Madre, en tu día, tus muchachos siembran minas en Haiphong”.
Irónicamente, constantemente escuchamos a los personeros del régimen castrista tronar contra el “imperialismo yanqui”, al cual, como al toti, se le echa la culpa de todos los males de la isla. ¿Pero acaso, a la luz de los hechos irrefutables a lo largo de su historia, la política exterior de la dictadura castrista no ha sido una de clásico imperialismo? ¿No es una burda violación de la soberanía de Venezuela que tropas cubanas estén acantonadas en ese país , que sus mandos le den ordenes a los generales y oficiales venezolanos , que los funcionarios cubanos controlen los registros del censo e identificación, que le den instrucciones a los altos funcionarios de Venezuela, que la bandera cubana sustituya a la venezolana en las astas del país y que para colmo, le digan a los venezolanos quien tiene que ser el presidente que suceda a Hugo Chávez, además de, como buenos imperialistas , apropiarse de riquezas del invadido país para su beneficio ( el petróleo)?
Esquilmar las riquezas del país invadido, es parte de la conducta imperialista. En Angola, los cubanos saqueaban los marfiles y diamantes. En Venezuela, se roban el petróleo.
No hay diferencia cuando observamos la clásica foto del rostro lloroso del francés el día que los ejércitos de Hitler mancillaban el suelo galo. O la rabia del español en las calles de Madrid el 2 de mayo de 1808 ante las tropas napoleónicas, magistralmente recogidas en las pinturas de Goya.
¿Será que ahora el estribillo de “Yankis go home” sea sustituido por el de “Cubanos fuera”? … Y todo por la ambición de un tirano que hiere sin escrúpulos la dignidad de los demás pueblos del mundo, mancillando sus suelos patrios.
Puedo comprender la tristeza y la roña de aquellos invadidos por las tropas cubanas o por los funcionarios entrometidos del castrismo, que toman decisiones que corresponden a los nacionales de otros pueblos.
Confieso que me sentí indignado cuando los rusos se llevaban las riquezas de Cuba, obligaban a nuestros jóvenes a pelear en guerras ajenas y nos imponían sus tropas y los dictámenes de sus funcionarios para sostener a un dictador en contra de la voluntad del pueblo.
Confieso que me indigna que usen a los ciudadanos de Cuba para mancillar la soberanía de otros pueblos, y se los lleven a otras tierras a morir para satisfacer las desmedidas ansias de grandeza de un tirano, aun a costa de que queden tendidos sobre suelo ajeno, los jóvenes cubanos obligados servir ruin oficio de invasores, cual inocentes víctimas de un imperialismo caribeño sin sentido.
La soberanía de los pueblos es sagrada y nada justifica la conculcación del derecho de sus ciudadanos a decidir su propio destino. Por eso es condenable la política imperialista de la dictadura castrista. Y como así quiero para mi patria respeto a su soberanía, exijo también, respeto para la todos los pueblos.
lunes, 21 de enero de 2013
DE LA LEGITIMIDAD A LA USURPACION
DE LA LEGITIMIDAD A LA USURPACION
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Hay una tendencia natural en los gobiernos autocráticos y los dictatoriales, de acomodar los preceptos e interpretaciones legales a las conveniencias del gobernante y sus seguidores en detrimento de quines no comparten sus criterios o se les oponen; trayendo como resultado el ejercicio ilícito del poder por medio de la manipulación de las leyes. Es ahí donde radica la génesis de la usurpación sistemática de poder por quines dirigen el estado.
Ese abuso del ejercicio del poder conduce a la ilicitud del gobierno de quienes un día advinieran al poder lícitamente. Sobretodo, cuando dicha manipulación de la ley se realiza para lograr el aumento desmedido de los poderes del gobernante o la conculcación de los inalienables derechos naturales y humanos de los ciudadanos o la permanencia ilícita en el poder de quienes rigen los destinos del estado.
La historia esta llena de ejemplos de este tipo rompimiento del estado de derecho conducente a la usurpación.
En la historia cubana observamos esa ilicitud en 1933 cuando el presidente constitucional Gerardo Machado manipuló la constitución para procurar una reelección que permitiera su continuidad en el poder, transformadose de presidente constitucional al dictador por usurpación.
Años mas tarde, cuando el general Fulgencio Batista dio un golpe de estado el 10 de marzo de 1952 rompiendo el orden constitucional, privando al ciudadano del derecho de elegir a sus gobernantes, alteró a conveniencia el ordenamiento jurídico decretando un justificante a través de la llamada “Ley Constitucional para la Republica de Cuba de 4 de abril de 1952”, también conocida como “Estatutos Constitucionales”. Con esto se trato de disfrazar de legalidad la asunción del poder por la vía usurpadora del golpe de estado
En 1959, al subir el dictador Fidel Castro al poder y producirse la peor de las dictaduras que haya sufrido Cuba, se altera nuevamente el orden constitucional y promulga por decreto, desde los mismos comienzos del régimen castrista, la “Ley Fundamental de la Republica de Cuba de 7 de febrero de 1959”, cuyo fin, al igual que hizo su antecesor, fue justificar una “legalización” de su usurpación del poder, en vez de proceder a una pronta convocatoria a elecciones bajo los términos de la legítima Constitución de 1940. Luego, en 1976, para reafirmar su poder totalitario, impone una Constitución Socialista, hecha a la medida y sin la debida participación de los otros factores sociales , políticos y económicos opuestos al régimen y careciendo de una adecuada refrendación imparcial y transparente por el pueblo cubano. Esta “Constitución” ha sido enmendada repetidas veces a lo largo de la larga vida del régimen para acomodarla a las conveniencias e intereses de la dictadura. Por lo que, lo que pudo haber sido legitimado por el voto bajo la Constitución del 40, se tornó en una usurpación ‘ab initio’ del poder.
En otros países del continente se registra un escenario similar, tanto en regimenes de derecha como de izquierda.
Así por ejemplo, el 13 Julio de 1953 el General Gustavo Rojas Pinilla da un golpe de estado en el que días después se intentó justificar por la Asamblea Nacional Constituyente, que se auto-transforma ilícitamente en Senado para declararlo presidente de la República de Colombia, y con lo cual se consumó la usurpación del poder.
En 1972 el General Omar Torrijos alteró la constitución de Panamá en su artículo 277 para que en la misma se le reconociera como máximo líder del país. Con esta manipulación a conveniencia de la ley, abrió el camino a la usurpación del poder bajo supuestos visos de legalidad.
La creación, manipulación e interpretación acomodaticia de las leyes y la constitución a los intereses del gobernante, se ha extendido por la América Latina, sobretodo entre los países pertenecientes al eje Cuba-Venezuela, corrompiendo los fundamentos de la democracia, e instaurándose gobiernos autocráticos, que son la antesala de la dictadura.
Recientemente hemos visto en Venezuela el debate sobre la sustitución temporal o permanente del presidente de la República, en torno al artículo 231 de la Constitución de ese país. El oficialismo ha interpretado precepto sobre la toma de posición del nuevo periodo presidencial a su conveniencia, bajo el asesoramiento e injerencia indebida de un tercer país, Cuba. Con este amaño, los jerarcas del poder buscan lograr el continuismo del chavismo por encima del más alto precepto legal del país, escudándose en la interpretación acomodaticia del Tribunal Supremo, el cual esta parcializado y controlado por los intereses del oficialismo. Y simultáneamente, para acallar las voces disidentes que denuncian la usurpación, se ejerce la censura contra canal opositor Globo Visión, coartando el ejercicio de la libertad de expresión y de prensa.
Por otro lado, la Argentina transita hacia la usurpación por similar método. Lo observamos en el ataque a la libertad de prensa por medio de la promulgación, interpretación y manipulación acomodaticia de la Ley que limita el número de licencias que puede tener un medio de prensa, radio y televisión. El caso mas dramático ha sido el del periódico El Clarín, que es un fuerte crítico del gobierno. Lo mismo sucedió con la expropiación de la empresa petrolera española Rapsol.
En Ecuador hubo una clara ingerencia del ejecutivo en el veredicto de los tribunales de ese país, incluyendo el Tribunal Supremo ecuatoriano, al dictar una amañada sentencia contra el periódico opositor El Universo, lo que atenta seriamente contra la libertad de prensa, y abre el camino hacia una usurpación del poder por Correa.
En Bolivia también se atentó contra la libertad de prensa al promulgarse una ley a mediados del 2011 en donde el estado controlaría el 33 por ciento de las radiodifusoras dejando solo un 33 por ciento en manos privadas pues el resto lo asumirían organizaciones campesinas y comunitarias pro-gubernamentales.
Esta claro que silenciar las voces disidentes y opositores es el primer paso para instrumentar la usurpación del poder.
Las naciones civilizadas se deben a un ordenamiento jurídico enfocado en garantizar los
derechos civiles de sus ciudadanos y limitar los poderes del Estado y sus gobernantes para no permitir que se traspasen y mancillen esos derechos que han de concurrir con el derecho natural de los seres humanos. Cuando este ordenamiento es manipulado por los gobernantes para su beneficio se violenta, se corrompe el estado de derecho, alterando el concepto de su aplicación equitativa para todos los ciudadanos, quienes deben considerarse iguales ante la ley.
Del mismo modo, cuando la ley adolece de falta de claridad en su texto, entonces corresponde a una autoridad judicial autónoma, independiente e imparcial de todo otro poder o interés grupal o personal, interpretarla dentro del contexto del derecho y la justicia. Sin embargo, si dicha interpretación se produce por organismos judiciales que han perdido los requisitos indispensables de independencia e imparcialidad, entonces el resultado es el trastoque del derecho y la imposición de dictámenes injustos, conculcándose caprichosamente derechos de los ciudadanos.
Planteaba John Locke en el “Ensayo sobre el Gobierno Civil” que “Sea cualquiera la forma de gobierno por la que se rija la comunidad, el poder soberano debe gobernar por medio de leyes promulgadas o aceptadas y no por decretos improvisados o decisiones imprevisibles.” Y cuando tales provisiones antijurídicas son tomadas como recurso para hacerse de la permanencia en el poder, el gobernante se convierte en usurpador de ese poder que corresponde al pueblo. Así mismo Locke en dicha obra, señalaba que “la “usurpación es el ejercicio del poder al que otro tiene derecho” y la “tiranía es el ejercicio del poder fuera del derecho” o sea, del poder usurpado.
Esta claro que en los casos de Fidel Castro y de Hugo Chávez y sus respectivos sucesores, son usurpadores del poder y por tanto tiranos. Y en consecuencia, siendo la usurpación un estado de ilegitimidad, resultan nulos todos sus actos en el ejercicio ilícito del poder.
Y del mismo modo que la usurpación advenida a dictadura, priva de legitimidad al gobernante, por otro lado concede el derecho y obligación al pueblo, victima del quebrantamiento del estado de derecho, para reconquistar, por los medios que entienda adecuados, necesarios y prudentes, el legítimo poder que se le arrebatara.
domingo, 16 de diciembre de 2012
EL DERROTERO OCULTO DE UN FERRY A LA HABANA
EL DERROTERO OCULTO DE UN FERRY A LA HABANA
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Acaba de inaugurarse un servicio de ferry para pasajeros entre Florida y La Habana. Reaparece después de cinco décadas de haberse interrumpido dicha ruta marítima entre ambos países. Este medio de transportación aumentará las visitas de cubanos residentes en el exterior a Cuba, y junto con ello el incremento de viajeros y el aumento de divisas que recibirá la dictadura castrista.
El derrotero de dicha embarcación ida y vuelta desde Key West ( Cayo Hueso) y Port Everglades a La Habana es parte de otro solapado trazado de ruta política entre los gobiernos de los Estados Unidos y Cuba que implica un acercamiento entre ambos gobiernos hacia una futura normalización de relaciones diplomáticas y económicas.
Si observamos los eventos que vienen ocurriendo en la relación entre ambos países, notaremos una serie de medidas que proyectan un claro rumbo de acercamiento. En el 2009 el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos liberaliza las restricciones de viajes y el envío de remesas de familiares a Cuba. En el 2011 el gobierno americano liberalizó las remesas a Cuba de no familiares hasta un monto de $2,000.00.
Esta liberalización ha representado un incremento en turismo para Cuba del orden $2,218 millones de dólares en el 2011 con un total de 2.7 millones de turistas visitando Cuba. Por su parte las remesas a Cuba le han representado a dicho país ingresos por $2,294 millones según el Fondo Multilateral de Inversiones del banco Interamericano de Desarrollo (BID). Estos rubros representan en estos momentos la mayor fuente de divisas para la dictadura cubana, lo cual constituye un apuntalamiento a la permanencia de un régimen contumaz violador de los derechos humanos del pueblo.
Por otro lado, desde el 2009 se implementó el llamado “Intercambio cultural“ entre los Estados Unidos y Cuba, por el cual reconocidos artistas en Cuba, afines al régimen, visitan la ciudad de Miami y otras de Estados Unidos, para hacer sus presentaciones y luego regresan con los dineros ganados en estas a Cuba. Del mismo modo, profesores universitarios, pintores, e intelectuales han sido participes de este intercambio, incluyendo Mariela Castro la hija del dictador General de Ejercito Raúl Castro y la nieta de este, Vilma Rodríguez Castro. Lo detestable de este “intercambio” cultural es la base discriminatoria que mantiene marginados a artistas exiliados notoriamente opuestos al régimen dictatorial como lo son los casos de Willy Chirino o de Gloria Estefan, quienes no pueden ir a cantar en igualdad de condiciones y libertades a Cuba.
Por el lado cubano, el gobierno de Cuba ha reajustado los impuestos a los recibos de dineros en divisa, bajándolos. Ha enmendado las leyes migratorias para permitir que los cubanos salgan con salida “indefinida” (léase temporera) manteniendo sus casas y propiedades por 24 meses. También, ha abierto la venta de inmobiliarios a extranjeros otorgando entre otras medidas una visa de “ residente inmobiliario’.
Cuba por su parte compra productos agropecuarios a los Estados Unidos desde hace varios años, representando para el 2011 un monto de importaciones por $1,500 millones de dólares
Simultáneamente, el gobierno de dictador Raúl Castro liberaliza medidas económicas permitiendo, no sin fuertes restricciones, el pequeño negocio por cuenta propia, lo que constituye un paso orientado a la ‘chinizacion’ de la economía cubana.
Este acercamiento se produce a espaldas de los intereses libertarios del pueblo cubano, el cual sufre hoy un considerable aumento de la escalada represiva contra los opositores dentro de la Isla. En los primero nueve meses del presente año 2012 alcanzó la cifra de 5,105 detenciones de opositores, superando las 4,123 ocurridas durante todo el año 2011.
El patrón de acercamiento entre ambos gobiernos se esta produciendo sutil y paulatinamente, en una progresión similar a la que hubo con China varias décadas, y con igual desconocimiento de las violaciones a los derechos humanos del pueblo. Mientras, para tapar el curso de lo real, se mantiene una demagógica apariencia de descontento con los abusos policíacos en Cuba y de apoyo la libertad y democracia para la Isla…pero lo real es que el verbo y el hecho esgrimido por Washington no compaginan.
El resultado de estos confluentes derroteros políticos de Punto Cero y la Casa Blanca, implican una traición más el pueblo cubano en sus justas aspiraciones a la libertad y la democracia. Una traición con funestas consecuencias, tal como las hubo cuando la Casa Blanca decidió retirar, en pleno campo de batalla, el apoyo comprometido con los valientes patriotas de la Brigada 2506. Aquella traición, equivalió a darle cinco décadas más de vida al castrismo. ¿Y ahora esta, cuantos años mas de poder totalitario les dará a los jerarcas del régimen y a sus herederos? ¿Cuántos más abusos, torturas y asesinatos de opositores cubanos propiciará la detestable política de acercamiento con el totalitarismo castrista?
Por vía de un proceso similar el ahora mutado estado dictatorial fascista chino está afianzado en el poder; luego para Cuba, muy posiblemente, esta nueva traición será mucho más seria y de mayores nefastas consecuencias que las que tuvo aquel ‘embarque’ intencional de Bahía de Cochinos.
domingo, 18 de noviembre de 2012
OSTRACISMO, EXPLOTACION Y CHANTAJE
OSTRACISMO, EXPLOTACION Y CHANTAJE
Por: Lcdo. Sergio Ramos
La política migratoria del régimen castrista se ha caracterizado por tres elementos nocivos que siempre han estado presentes a lo largo de su existencia: Ostracismo, explotación y chantaje.
Ostracismo: Desde los comienzos de la revolución el régimen totalitario optó por la expulsión de aquellos ciudadanos que representaban un peligro, problema o estorbo. De ese modo han forzado y fuerzan a los opositores a abandonar el país. La forma empleada ha sido bien a través de poner en peligro su libertad y vida de ellos y la de sus familias o bien, una vez encarcelados canjearles su excarcelación a cambio de su partida del país. Un ejemplo fue la reciente liberación de presos políticos a cambio de que salieran a España con la anuencia y acuerdo de la Iglesia y el gobierno español. Una vez fuera de la Isla los opositores quedan impedidos de retornar a al país, aplicando así una política de ostracismo digna de mas cruel de los emperadores romanos.
Todavía hoy hay miles de cubanos que por su activismo político frontal contra la tiranía se les coarta el derecho a retornar irrestricta y libremente a su patria, lo cual viola un derecho humano consagrado en el Artículo 13 inciso 2 de la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas que establece que “Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso el propio, y regresar a su país.”
Dentro de las expulsiones están también las de aquellos que la dictadura entiende como descontentos, los cuales representan potenciales enemigos. A veces estas han sido masivas y dramáticas como ocurrió en Camarioca en 1965, en El Mariel en 1980 y en la Crisis de los Balseros en 1994. Otras veces han sido paulatinas y legales por espacio de algún tiempo como lo fueron los Vuelos de la Libertad ( De 1965 a 1973) y actualmente con el Tratado Migratorio entre Cuba y los Estados Unidos vigente firmado en 1998, que implican 20,000 visas anuales para los cubanos en la isla. Con estas expulsiones el régimen tiene cuatro objetivos, uno sacarlos para evitar que se les conviertan en un problema político o en una explosión social. Dos, aliviar al régimen del peso económico de suministrarles vivienda, alimentación, educación, salud y productos de primera necesidad a un nutrido grupo de ciudadanos. El tercer propósito es neutralizarlos a base de que si ‘se portan bien’, podrán, eventualmente, entrar de visita a la Isla y cuatro, dejar sustanciales cantidades de divisas en remesas de ayuda familiar.
Otro de los propósitos perseguidos por el régimen con las expulsiones masivas, ha sido de limpiar al país de delincuentes, drogadictos, locos y otros considerados anti-sociales para enviárselos a otro país. Así en 1980 a través del Puerto de El Mariel el régimen vació las cárceles y los manicomios y recogió delincuentes, vagos, etc. para meterlos en las embarcaciones que venían del exilio a buscar a sus familiares, sobrecargándolas de ellos, so pena de no dejarles sacar sus familias si no llevaban a esos pasajeros forzosos.
Estas medidas constituyen una violación al derecho humanos a permanecer y vivir en el país de origen de la persona. Así lo establece el Artículo 13 inciso 1 de la Carta de Derechos Humanos de la ONU que dice: “Toda persona tiene derecho a circular libremente y elegir su residencia en el territorio de un Estado”.
Explotación: La otra modalidad es la explotación de la mano de obra cubana, sobretodo de médicos, ingenieros, técnicos y otros profesionales. Desde los inicios de la dictadura totalitaria, esta ha enviado a miles de cubanos a trabajar en las llamadas “Misiones Internacionalistas”. Los países recipientes de estos trabajadores pagan sus salarios en sustanciales dólares al gobierno cubano, y este a su vez paga a estos una reducida porción de dicho sueldo en devaluados pesos cubanos. De este modo, en contubernio con el país receptor, el régimen percibe sustanciales cantidades de divisas, a costa de explotar a trabajadores altamente cualificados. Inclusive este método se ha usado y se usa con militares que son enviados a misiones o guerras al exterior. De hecho, durante la Guerras de Angola y Etiopia la dictadura envió miles de soldados por los cuales la URSS pagaba al gobierno cubano $150 dólares mensuales por cada soldado raso, mientras la dictadura les pagaba los míseros $7 pesos mensuales a los daban los reclutas.
Esta apropiación y disposición del de los salarios de los trabajadores “internacionalistas” cubanos violan el Convenio 95 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)
Muchos profesionales aceptar salir en dichas misiones internacionalistas, porque a su retorno pueden llevar algunos artículos que no están a su alcance en Cuba, otros optaban por viajar como un medio de despejarse de la tensión opresiva que se vive en el país y otros buscando una oportunidad para escapar de la opresión y ser libres.
En otra época, durante las décadas de los sesenta y setenta se envió por dos años a campos de trabajos agrícolas forzados a aquellos que solicitaban la salida, con lo cual ayudaba el corte de cana para las zafras de esos años, lo cual viola l Convenio 29 y 105 sobre trabajo forzoso de la Organización Internacional del Trabajo. (OIT)
Al mismo tiempo que se prohíbe la entrada del país a aquellos que conspiren contra la tiranía, según el Decreto 302 articulo 24.1 párrafo ( c ) antes citado.
Por otro lado, se reserva para si a los profesionales, médicos, técnicos, deportistas, etc. según el Decreto Ley número 306, articulo 1, que impide y/o limita la salida de estos. Y en tercer lugar extiende las salidas llamadas “indefinidas” o sea los que se reserven el derecho a volver a la isla a vivir, extendiendo el plazo de 11 meses a 24 meses. (Decreto Ley 302 artículo 9.1 párrafo 2). Con ello permite a estos salir y trabajar en terceros países para que traigan al país las divisas y/o envíen estas a la isla para sus familiares, algo que ya viene sucediendo de un tiempo a la fecha, inclusive con Estados Unidos y otros países como por ejemplo México, España y Ecuador. Esto constituye otra forma de explotar al cubano y subsidiar su ineficiente economía.
Chantaje: Como parte de la política migratoria la dictadura siempre ha usado el chantaje basado en que “o te portas bien o no entras” a Cuba. De hecho, en el reciente Decreto Migratorio numero 302 en su articulo 9.1 párrafo 2 establece que son inadmisibles toda persona envuelto en “Organizar, estimular, realizar o participar en acciones hostiles contra los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado Cubano”
Una característica cultural del pueblo cubano ha permitido que el régimen tenga éxito con este maquiavelismo. Se trata del fuerte arraigo familiar que existe entre los cubanos. Usando de rehén a los que se quedan en la Isla, la dictadura obliga a que el familiar exiliado este al tanto del que quedo atrás, proporcionándoles dinero, artículos de necesidad y medicinas, con lo cual logra dos fines: Uno minimizar la militancia anti-castrista de la diáspora a cambio de no tomar represalias al que quedo en la Isla y dejarles entrar a los de afuera a visitarlos y dos, traspasar al exiliado la responsabilidad de satisfacer las necesidades básicas del familiar, a través del envío de sustanciales remesas, lo que simultáneamente representa un medio por el cual la tiranía reciba jugosas remesas de divisas.
Los efectos nocivos: De esa manera, la dictadura ha manipulado para su beneficio económico y político las migraciones cubanas durante todos estas más de cinco décadas. Ambas cosas facilitan la continuidad y sobrevivencia del régimen.
El efecto económico es que la diáspora cubana ayuda sustancialmente a subsidiar la económica del régimen. Cuando empezó el Pacto Migratorio en 1998, lo cubanos radicados en Estados Unidos y en otros países enviaron 987 millones de dólares y en el 2011 dicha cifra fue de $2,295 millones dólares, o sea, el equivalente a un 76.5 % del subsidio que la URSS le enviaba a Cuba en la década de los 70. (Dicho subsidio ascendía a un promedio de $3,000 millones anuales)
El efecto político ha sido que las migraciones cubanas durante todos estas más de cinco décadas han servido de escape a la presión de la caldera del descontento político y social del país, y al mismo tiempo, envuelve en un preocupante circulo vicioso a la diáspora basado en: “No te opongas y manda dinero o sino tu allegados pagaran las consecuencias.” Dos elementos que siempre están presentes en aquellos que son afectados por la captura como rehén de un familiar y que han creado, en un sector considerable del exilio, un forzado colaboracionismo económico junto al síndrome de la inacción contra la dictadura.
sábado, 27 de octubre de 2012
EL UCASE MIGRATORIO DEL DICTADOR
EL UCASE MIGRATORIO DEL DICTADOR
Por: Lcdo. Sergio Ramos
El régimen de Cuba acaba de emitir un Decreto-Ley 302 modificando la Ley de Migración del país. La misma mantiene el carácter restrictivo al derecho humano de libertad de movimiento, las cuales vanamente justifica con un prólogo donde inculpa a terceros de las razones por las cuales los cubanos, a los largo de mas de medio siglo de dictadura, abandonan el país.
Argumenta en dicho Prólogo que la salida de se debe al “bloqueo de los Estados Unidos”, a “la Ley de Ajuste Cubano” y “al robo de cerebros con objetivos políticos “entre otros. Como de costumbre la dictadura ‘ex profeso’ ignora las verdaderas razones del masivo y continuado éxodo de sus ciudadanos al exterior, no solo a los Estados Unidos, sino que los cubanos se han quedado o han escapado a cualquier lugar del planeta que les ofrezca la oportunidad alcanzar lo que la oligarquía gobernante le niega al pueblo. Y cuando esto sucede consistentemente en un país, es porque algo anda mal, muy mal, en ese lugar.
La realidad es que la hostilidad proviene del régimen cubano contra el pueblo, y no de terceros países. Que los ciudadanos se van del país porque los oligarcas gobernantes les niegan el derecho a los ciudadanos de progresar y desarrollarse libremente y les obligan a trabajar por salarios de miseria. Son ellos y nadie más que ellos los únicos responsables de la falta de libertad y de futuro, porque han diseñado e impuesto un sistema para favorecer a los privilegiados del poder a expensa de la explotación de los obreros, campesinos, estudiantes, técnicos, científicos, artistas, atletas y profesionales cubanos.
La enmienda Migratoria promulgada por Decreto es, además, discriminatoria al establecer ciertas categorías de ciudadanos que no pueden salir del país. El articulo 23 inciso (f) restringe la salida de Cuba por “Carecer de autorización establecida, en virtud de las normas dirigidas a preservar la fuerza de trabajo cualificada para el desarrollo económico, social y científico-técnico del país, así como para la seguridad y protección de la infamación oficial”. Estos quedan coartados de la libertad de locomoción al aprobarse simultáneamente el Decreto 306 en donde en el Articulo 1 establece las categorías de directivos superiores, graduados de educación superior (universidades), científicos, técnicos medios especializados que realizan actividades “vitales” y atletas de alto rendimiento, los cuales quedan restringidos de viajar, temporera o permanentemente al exterior”.
Esta clasificación discriminatoria, contraviene el artículo 13 inciso 2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos que establece que “Toda persona tiene el derecho a salir del país, incluso del propio, y a regresar a su país”.
En otros países civilizados, se mantiene a los profesionales, a los científicos, artistas, a los técnicos cualificados y a los atletas de alto rendimiento con mejoras sustanciales de sus salarios y condiciones de trabajo, pero en Cuba el régimen los retiene por virtud del ucase dictatorial, atándolos a la miseria y la explotación del estado cubano.
La medida resulta contrastante, cuando vemos países sub-desarrollados como por ejemplo la República Dominicana, donde sus ciudadanos entran y salen de su país, para visitarlo o para retornar a residir sin mas restricción que tener su pasaporte y un visado del país extranjero a donde se dirigen, en caso de salir del mismo.
El discrimen también aplica a los que regresan temporera o definitivamente al país, pues a tenor con el articulo 24.1 inciso ( c ) resulta inadmisible “toda persona” que haya participado en “Organizar, estimular, realizar o participar en acciones hostiles contra los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado Cubano”. O sea, que los opositores al régimen, dentro y fuera de Cuba, quedan excluidos de poder ejercer el derecho a salir o retornar a su país, siendo esta, no solo otra violación al citado articulo 13 del la Carta de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, sino un medio de discrimen, persecución y represión contra todo aquel que activamente manifieste su oposición a la dictadura castrista.
Es importante señalar que esa disposición es un mecanismo coercitivo contra la libertad de expresión y de acción política del ciudadano, pues constituye una chantajista amenaza de prohibición de entrada o salida contra el ciudadano que opta por hacer actos y expresiones publicas contra la dictadura.
Si bien el Decreto Ley 302 elimina la llamada “Tarjeta Blanca” o permiso de salida, dicho permiso sigue existiendo a través de otros organismos del estado, ya que delega en los distintos ministros otorgar la llamada “liberación” para poder viajar al exterior, a tenor con los Artículos 3 y 4 del subsidiario Decreto 306 que, además, deja en el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social la determinación de los cargos y puestos de trabajo sujetos a las restricciones máximas para viajar.
Existe también una razón económica del régimen cubano para hacer ciertas disposiciones un poco más laxas. Se trata de la extensión de la autorización de estadía en Cuba de los visitantes hasta 90 días o 180 días (Articulo 48.1), según sea el caso y, por otro lado, la de permitir a los ciudadanos que salen del país por tiempo “indefinido” por un término de hasta 24 meses (Articulo 40). El propósito, en ambos casos, es buscar una manera de ingresar divisas a un país quebrado por el síndrome sistémico de la improductividad. Cónsono con esa intención económica, se abre también unas categorías de residentes en el país para aquellos que tienen inversiones inmobiliarias, (Residentes Inmobiliarios (Articulo 3 Inciso e )).
Estas medidas no pueden ser consideradas como “aperturas” ni “liberaciones” del régimen, sino que constituyen modificaciones originadas en crisis económica que afecta el país, manteniendo el carácter opresivo del régimen castrista. Por cuanto seguirán ocurriendo las fugas de ciudadanos buscando la libertad y el progreso.
Cuba no necesita de estos oprobiosos ucases propios del mayor despotismo zarista, sino un Estado de Derecho que respete los derechos humanos y las libertades ciudadanas fundamentales y les brinde bienestar y progreso.
Cuba, no necesita de decretos que coarten la libertad de movimiento de sus ciudadanos, los cuales tienen el derecho de vivir donde les plazca y por cuanto les plazca sin pedirle permiso a nadie. Si Cuba quiere retener a los profesionales, a los técnicos, a los estudiantes universitarios, artistas, científicos y a los atletas, tiene que cambiar radicalmente su sistema, de un modelo que solo produce pobreza y opresión, por un modelo que produzca riqueza y libertad. Y para eso hace falta un radical cambio estructural, político, social y económico, que los perpetuados incumbentes del poder no están dispuestos a realizar.
sábado, 13 de octubre de 2012
LA MUTACION DEL ESTADO CUBANO
LA MUTACION DEL ESTADO CUBANO
Por: Lcdo. Sergio Ramos
La BBC destaca la reciente visita de una delegación vietnamita presidida por el vice primer ministro de Viet Nam Nguyen Xuan Phuc. La visita precede a otra que el dictador, General Raúl Castro hizo a ese país el pasado mes de Julio. Acontece en medio de una serie de medidas económicas adoptadas por el régimen cubano en los últimos años.
Cuba aspira a mutar su sistema sin cambiar su cúpula en el poder como medio de sobrevivencia ante un mundo en recesión y dentro de una seria crisis económica nacional, resultante, mayormente, de su improductivo modelo incapaz de generar riqueza y desarrollo. Luego de cinco décadas, los gobernantes han tenido que reconocer que la economía estatizada y de dirección centralizada no funciona. Lo reconoce tras haber pasado más de veinte años de que los inventores y principales promotores del sistema, la URSS, tuvo que desecharlo por las mismas razones.
Pero el camino que intenta recorrer el gobierno cubano, no es el del cambio profundo y amplio que requiere la nación para beneficio del pueblo, sino que han optado por uno que le garantiza a la anciana oligarquía gobernante su permanencia en el poder y así poderlo traspasar a sus privilegiados herederos privilegiados de la casta gobernante.
China y Viet Nam, les ofrecen un ejemplo claro de esa mutación. Sobretodo este último, cuyo marco de control y restricciones es más severo que el del primero.
Cuando analizamos los cambios ocurridos en esos dos países y lo comparamos con otro modelo social, político y económico de antaño podemos observar una significativa similitud ---honrando sus variantes --- con el fascismo. Comparemos el modelo implementado en esos dos países asiáticos con los de Italia y Alemania en la década del 30 y 40 del siglo pasado.
En el fascismo, el gobierno lo controlan las elites, no el pueblo. Esa elite esta agrupada en un solo partido legalmente admitido, haciendo exclusión de toda otra agrupación política o corriente de pensamiento distinta o alternativa.
El estado es superior y prevalece sobre el ciudadano. Esta forjado sobre la base de su autoridad absoluta sobre cada individuo, al cual se les demanda una férrea disciplina y obediencia jerárquica. “Nada por encima del estado, nada contra el estado” según decía Mussolini, mas tarde parafraseado por Fidel Castro.
El estado esta dirigido por un líder supremo, alrededor del cual se centra un fuerte culto a su personalidad, que lo transforma en un semidiós omnisciente, omnipresente y omnipotente. Ese mismo endiosamiento esta presente en las figuras máximas de dichos países asiáticos.
Las libertades y derechos civiles de los ciudadanos no son tales, sino son concesiones otorgadas a conveniencia del estado, en tanto y en cuanto no les perjudique.
El militarismo es esencial, pues la concepción de lucha contra los inferiores estados y sistemas políticos se demanda como demostración de superioridad. Esto va atado al expansionismo de su modelo e ideología por cualquier medio, en aras del agrandamiento del estado. Del mismo modo que lo es para infundir el terror y miedo entre los habitantes del país y servir de fuerza represiva interna.
La política económica esta basada en la autarquía e industrialismo, en el marco de un proteccionismo, donde la economía esta subordinada a los intereses políticos del estado. Funciona sobre una política intervensionista que tiende a ayudar al gran capital, e incluso lo crea directamente, favoreciendo a la clase dirigente, creando carteles oligopolicos. Las corporaciones de empresarios, profesionales y obreros están para servir al estado.
Los sindicatos obreros están al servicio y bajo el control del estado como instrumento de control de la clase trabajadora. Los derechos laborales fundamentales están conculcados.
El modelo económico del fascismo tiene mucha similitud con las políticas económicas de las llamadas Nuevas Políticas Económicas adoptada en la URSS por Vladimir I. Lenin durante la década del veinte para paliar la crisis económica tras las Primera Guerra Mundial. Y es esa tangencia de los extremos totalitarios, lo que hace factible la mutación del modelo centralizado marxista-leninista al estado corporativo del fascismo. Con la característica de que en este modelo neo-fascista, el estado mutante desarrolla un malabarismo dialéctico para mantener la retórica marxista. Algo nada difícil, pues en el totalitarismo, el control de los medios de comunicación masiva es absoluto y la libertad de expresión e información es nula.
Tanto Viet Nam como China están controlados por una elite política afiliada a un solo partido admitido, quienes rigen por largas décadas a ambos países. La oposición, individual u organizada es duramente reprimida, quedando ausente los derechos humanos. Sus ciudadanos solos tienen aquellos derechos que le convenga otorgarle esos estados como cuestión de conveniencia. Nada esta por encima del estado al cual todos le están subordinados bajo un puño férreo. El hombre es para el estado, no el estado para el hombre.
En ambos países hay una figura central que rige el estado, al cual sus ciudadanos están obligados a rendirle pleitesía, en un culto a su persona santificado por le poder absoluto.
Los dos países cuentan con un presupuesto y aparato militar desproporcionado, y un organismo represivo implacable. En el caso particular de China, ha mostrado sus pretensiones imperiales incipientes, que recientemente se manifiestan en el diferendo con Japón por las Islas Senkaku (Diaoyu para los chinos) y su terquedad de no conceder la independencia al Tibet. Este expansionismo imperial chino irá en incremento en la medida que adquiera mayor poder político y económico, pudiendo llegar al retar a los Estados Unidos durante la segunda mitad de este Siglo.
La economía de ambos países asiáticos privilegia a dos tipos de personas: El inversionista extranjero y a la clase gobernante, convirtiéndose estos últimos en los nuevos ricos; pero en ambos casos, sus economías están para servir al interés del estado, que aspira a la mayor autarquía e industrialización posible.
Los derechos laborales en China y Viet Nam son nulos. El obrero trabaja según convenga a los intereses estatales, por el salario y las condiciones laborales que le convenga al régimen. En ambos casos, los sindicatos son controlados por el estado y sirven de poleas de transmisión de las políticas de sus respectivos gobiernos.
Para los fines de las oligarquías gobernantes, tanto en el caso de Viet Nam como el de China, ha resultado beneficioso, pues les ha garantizado la perpetuidad en el poder y el enriquecimiento, mientras que para sus respectivos pueblos, el estado de conculcación de sus derechos humanos y la esclavitud, prevalecen, con la variación de alguna mejora económica en algunos sectores limitados de la población.
Esa mutación del comunismo al fascismo es la que aspira lograr la actual oligarquía del poder en Cuba, con la esperanza de que en algún momento los Estados Unidos cambie su política hacia Cuba y le abra el acceso a sus mercados e inversionistas.
En su tránsito de la economía centralizada al estado corporativo, el gobierno cubano esta dando sus primeros pasos con el asesoramiento vietnamita. De ahí que haya permitido el cuentapropismo, la cesión de tierras estatales en usufructo a los campesinos, la creación del mercado inmobiliario, la concesión de préstamos bancarios a los ciudadanos, entre otras.
Habrá de verse hasta donde la cúpula gobernante es capaz de adoptar las medidas económicas profundas que requiere esa transformación, pues están concientes de que los cubanos son cultural e idiosincrásicamente muy distintos a los chinos y los vietnamitas, y que un aumento de la riqueza en sectores significativos del pueblo, conlleva un incremento de poder para los ciudadanos. Pero también saben que están obligados al cambio, de lo contrario, la crisis económica los llevaría a un insalvable abismo.
Se trata entonces de una mutación que solo le conviene a la casta gobernante, pero que en nada beneficia al pueblo cubano, pues lo mantendría en el actual régimen de opresión, explotación y falta de derechos humanos.
Lo que realmente conviene al pueblo cubano es un cambio total y de raíz, de todas sus estructuras políticas, económicas y sociales en el marco del respeto a los derechos humanos, la democracia pluralista y la libertad empresarial y de mercado, sin descuidar el bienestar y progreso de cada uno de los ciudadanos, bajo un estado reducido, diseñado para servir al pueblo, y no para servirse de este.
sábado, 29 de septiembre de 2012
EL PARLAMENTO FICTICIO
EL PARLAMENTO FICTICIO
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Cuando se habla de parlamento, pensamos en el organismo legislativo de un país, usualmente compuesto por personas electas por la población votante, y los cuales en mayor o menor grado contienen un ingrediente de heterogeneidad resultante de la participación de las diversas corrientes ideas políticas y sociales que pugnan en unas elecciones por alcanzar escaños en dicho foro legislativo.
Dentro de su funcionamiento se produce el debate como fundamental y usual proceder del foro parlamentario, como consecuencia de la participación de las líneas de pensamiento político encontradas, dando como resultado natural y frecuente la votación dividida sobre los proyectos de ley presentados ante el foro, siendo vencedor el voto mayoritario entre los parlamentarios, que surge como producto del consenso, o por las coaliciones de distintos partidos tras un propósito común o por razón de la victoria por quines tienen la mayoría parlamentaria.
El debate y el intercambio libre de ideas está siempre presente en la política y la sociedad cuando se trata de países democráticos en donde se respeta y se garantiza la libertad de expresión de cada ciudadano. Incluso, existen países que otorga variados grados de inmunidad a los parlamentarios para garantizar la libertad de su función legislativa. Sin libertad de expresión todo parlamento pierde su sentido y razón de ser.
En muchas ocasiones, los proyectos de ley, abierta y libremente debatidos, resultan con enmiendas que las hacen diferir de sus textos iniciales al convertirse en leyes por el voto de los políticamente heterogéneos legisladores.
La sociedad, siempre es heterogénea, y queda así representada en mayor o menor grado cuando se trata de una sociedad democrática. Sin la diversidad representativa del espectro social y político del país, se anula la representatividad que le otorga la legitimidad de la voluntad del pueblo y la participación ciudadana en la elaboración de las leyes.
Pero desgraciadamente, las asambleas legislativas han sido usadas por los dictadores en distintos países, bajo diferentes sistemas y épocas para proyectar una imagen engañosa de democracia, legitimidad y separación de poderes. Cuba no es la excepción.
El próximo 21 de octubre tendrá lugar las “elecciones” en Cuba para elegir a los miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Una simple mirada a los componentes de dicho parlamento nos demuestra que todos provienen de una “elección” sin alternativas electivas, pues los candidatos son seleccionados entre personas afines a la línea de pensamiento político que respalda el oficialismo. Esto hace que dicha legislatura no sea en nada representativa del espectro social y político del pueblo cubano. La falta de representatividad de la legislatura cubana produce una falta de legitimidad por carecer de ciudadanos opuestos al gobierno.
Otras de las características del funcionamiento cotidiano del alegado cuerpo legislativo de Cuba, es que , consistentemente, casi todas las decisiones se toman por unanimidad. No hay discrepancias, no hay debates de posiciones encontradas, no hay disidencia de las mayorías. Lo cual revela que la función de dicha Asamblea Nacional del Poder Popular no es mas que crear un paripé para proyectarle a los incautos la falsa imagen de que en Cuba existe una “legislatura”.
La otra característica del susodicho parlamento cubano es que sesiona dos veces al año por unas escasas semanas que en suma apenas llega a un mes. Es imposible que en un mes se discutan, enmienden y aprueben un sinnúmero de leyes en un país de once millones de habitantes. Esto deja de manifiesto el propósito de simulacro que tiene, mas enmarcado en la parodia teatral que el verdadero procedimiento parlamentario. Por lo que podemos señalar que no existe una verdadera legislatura en Cuba, sino un seudo parlamento.
Una de las funciones de cualquier parlamento es fiscalizar la obra del ejecutivo. Sin embargo, la libertad del acción de los diputados cubanos esta limitada a los lineamientos y políticas del ejecutivo y, además, por la coacción generalizada impuesta a todos ciudadanos por el Estado, a pesar de que el Artículo 83 de la Constitución cubana garantiza que los diputados no sean sometidos a procesos penales sin autorización de ese foro. Esta falta de libertad de acción quedó recientemente evidenciada cuando la Delegada por las Tunas Sirley Avila León, expresó públicamente sus críticas al gobierno relacionada con el cierre de una escuela en la localidad de Limones de esa provincia y otras sobre la situación de maltrato gubernamental a los campesinos del área. La legisladora ha sido víctima de represiones, cesuras y hasta amenazas. Esto prueba la coacción a que están sometidos los diputados, a quienes se les coarta el derecho a fiscalizar y actuar a favor de sus representados, derrotando el propósito legislativo, pues convierte a los 600 diputados en un rebaño de corderos.
La separación de poderes es cuestionable. No existe una legislatura autónoma como poder independiente del ejecutivo y el judicial. Sobretodo del ejecutivo. De acuerdo al
Artículo 89 de la impuesta constitución vigente : “El Consejo de Estado es el órgano de la Asamblea Nacional del Poder Popular que la representa entre uno y otro período de sesiones, ejecuta los acuerdos de ésta y cumple las demás funciones que la Constitución le atribuye. Tiene carácter colegiado y, a los fines nacionales e internacionales, ostenta la suprema representación del Estado cubano.” O sea, la máxima función ejecutiva. Por cuanto dicho parlamento es un apéndice del Consejo de Estado y por ende, del dictador de turno que lo preside.
Hablar entonces de la existencia de un Parlamento o Legislatura en Cuba es como si habláramos de las fantasías de Alicia en el País de las Maravillas, ya que las elecciones para delegados a la Asamblea Nacional del Poder Nacional resulta un ejercicio en futilidad, pues el organismo no es mas que una artimaña a los fines de crear una ficción parlamentaria y si por casualidad, algún legislador se sale valientemente de las amarras impuestas para defender los derechos de los ciudadanos, honramos su excepción.
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