PARA CUBA: UN GOBIERNO DEL PUEBLO, POR EL PUEBLO Y PARA
EL PUEBLO
Por: Lcdo. Sergio Ramos
Cuba vive sumida en una despiadada
dictadura totalitaria de izquierda por más de seis décadas. Durante todo ese
tiempo gobierno ha estado controlado por una minoritaria casta que se apropió
ilegítimamente del poder que le corresponde al pueblo cubano, imponiendo un
despótico régimen de opresión, esclavitud y miseria para toda la población. Y
mientras el pueblo sufre, la casta usurpadora del poder vive inmersa en el lujo
y riquezas ilegítimamente adquiridas de la corrupción y del latrocinio del
sudor del explotado pueblo cubano.
El pueblo de Cuba está urgido de un
cambio total y radical hacia un nuevo modelo de sistema político, económico y
social que promueva y garantice la libertad, el desarrollo económico y el bienestar
para todos los cubanos dentro del marco de un país democrático e inclusivo “con
todos y para el bien de todos” como lo deseaba nuestro apóstol de la
independencia José Martí; o sea, un gobierno democrático según lo definiera
Abraham Lincoln en su discurso de Gettysburg el
19 de noviembre de 1863: “un gobierno del pueblo, por el pueblo y
para el pueblo”
Un gobierno del pueblo: Que surja de la voluntad de los ciudadanos todos a
través de elecciones libres, democráticas, pluralistas y participativas en
donde los ciudadanos todos elijan a sus gobernantes y representantes para todos
los niveles del gobierno desde el municipio, la provincia y el gobierno
nacional, tanto para el ejecutivo como para el legislativo.
Un gobierno por el pueblo: Donde una vez electos los gobernantes y representantes del
pueblo en las ramas ejecutiva y legislativa, se garantice la participación del
pueblo en las decisiones fundamentales que afectan al país mediante mecanismos
de consulta, de acceso para realizar peticiones y sugerencias emanadas del
pueblo y, en casos muy fundamentales, mediante consultas plebiscitarias a la
población.
Un gobierno para el pueblo: Un gobierno enfocado en lograr y mantener un estado de
derecho y gobernanza dirigida a mantener el respeto pleno a las garantías
civiles y constitucionales y los Derechos Humanos para todo el pueblo cubano,
además de procurar y fomentar la paz, el bienestar y el progreso en lo
económico y en lo social para todos los ciudadanos y en general para beneficio
y prosperidad del país.
Proveerle y garantizarle una vida libre,
decorosa y digna a los ciudadanos es la misión ineludible de todo gobierno
enfocado en el bienestar del pueblo.
La libertad de todos y cada uno de los
ciudadanos es fundamental, por lo que la primera obligación del gobierno para
con el pueblo debe ser el sagrado respeto a la libertad, protegiendo y
salvaguardando su ejercicio a todos y cada uno de los ciudadanos. Libertad
plena en lo político, en lo económico y en lo social.
Libertad en lo político, garantizando la
libertad de asociación, reunión y de expresión y la participación voluntaria en
las cuestiones y asuntos que afectan al país.
Libertad en lo económico, garantizando
la libertad de empresa y gestión económica al tiempo que se protege a los
trabajadores garantizándoles sus derechos laborales y se les garantiza un
salario digno y justo, capaz de proveerles un nivel de vida digno y alejado de
las penurias y la pobreza.
Libertad en lo social, garantizándoles a
todos los ciudadanos el acceso a los beneficios de salud de calidad, educación libre
y de excelencia y vivienda digna y adecuada, así como el acceso a los servicios
públicos en beneficio y bienestar del ciudadano para que todos los cubanos
tengan una vida decorosa, digna y libre.
Cuba requiere de un sistema de gobierno democrático donde
el poder este diluido, evitando la nociva concentración del poder en pocas
manos que al final advienen a convertirse en el dañino despotismo que conculca
las libertades del pueblo para favorecer de modo ilegitimo a los minoritarios
usurpadores del poder. Para la nueva Cuba la división de los poderes
fundamentales en organismos independientes, es la base y fundamento
indispensable del estado democrático: Poder ejecutivo, poder legislativo y
poder judicial. Y hasta quizás hasta se podría considerar un cuarto poder: el
Poder Fiscal, al cual llamara Simón Bolívar el ‘Poder Moral’, para fiscalizar y
frenar los abusos, ilegitimidades y corrupciones que dañan y corrompen a las
naciones corroyendo la democracia y perjudicando a los pueblos.
Una justa aspiración y meta para el
oprimido pueblo cubano, cuyo comienzo empieza por la rebelión de todo el pueblo
para derrocar la tiranía castro-comunista que tanto daño y sufrimiento ha
causado a los cubanos y así poder edificar la nueva Cuba libre, democrática y
soberana “con todos y para el bien de
todos” los cubanos.
San Juan, Puerto Rico a 25 de abril de
2025